Es una lástima que el encuentro entre los candidatos presidenciales celebrado antier en la Comisión de Derechos Humanos del DF, por obra y gracia del colectivo estudiantil #YoSoy132, haya sobresalido por las fallas técnicas de la transmisión por Internet.

Sin importar quién lo convoque -trátese del IFE, alguna publicación, las ONGs o estos jóvenes- un debate, por definición, es un evento mediático. De tal suerte que su alcance debe tener el mayor rango posible. Un error monumental significó ex post la decisión de impedir que Televisa y Milenio TV pudieran sacar directamente la señal del auditorio Digna Ochoa, para después abrir satélite y hacer posible que cualquier interesado pudiera retransmitirla.

Es una lástima que por su inexperiencia, los muchachos hayan caído en la incongruencia de centralizar la transmisión. Depositaron su confianza en Google y sus directivos fallaron estrepitosamente... o menospreciaron a la audiencia mexicana que trató de seguir la transmisión ya fuera vía Internet o en las plazas públicas de las ciudades (casi un centenar), donde se colocaron pantallas gigantes o por Radio Ibero y el Imer, que cumplieron a cabalidad. Es una lástima que haya sobresalido el sillón vacío de Enrique Peña Nieto. Y que en lugar de una mesa circular hayan escogido una sala tipo lounge. Y que a los candidatos les hayan dado micrófonos ambientales...

Si se le juzga como un evento mediático, este Debate #132 también destacó por la mediocridad de sus moderadores y la pobreza de su producción. A pesar de los gazapos, el formato resultó ágil, variado y permitió que Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri respondieran a los estudiantes e intercambiaran críticas y comentarios.

Y no sólo eso, también afrontaran las interpelaciones -disfrazadas de réplicas- de los representantes de las mesas de discusión donde se prepararon las preguntas planteadas en la primera de las tres fases en las que se dividió el evento.

Para bien y para mal, el Debate#132 dimensionó los alcances y la influencia de este grupo estudiantil, que además del centralismo, acusa un chilanguismo exacerbado; las nueve preguntas del diálogo universitario se generaron en centros educativos del DF: dos en El Colegio de México, una en el Poli, otra en el Tec de Monterrey Santa Fe y el resto en la UNAM.

Algunos suspicaces notaron que la mayoría de los jóvenes que plantearon las preguntas es estudiante de posgrado -la explicación más convincente refiere que los estudiantes de licenciatura están en medio de las vacaciones de verano y que los pocos preparatorianos que militan en #YoSoy132 apenas acaban de graduarse- y otros más quisquillosos apuntaron a que algunos de los representantes de las mesas, como Tania Arroyo Ramírez, del posgrado en Estudios Latinoamericanos de la UNAM, es colaboradora de la perredista Raquel Sosa.

En el anecdotario de la campaña 2012 quedará la réplica de Eduardo Jaramillo, del Colmex, para López Obrador, quien emplazado a definir su plan para combatir a la delincuencia había respondido que lo primero es pintar la raya entre delincuencia y autoridad, dado que esa frontera en muchos estados del país no existe.

No nos estás diciendo específicamente cómo vas a hacerlo , atajó el joven, ni qué procedimientos de fiscalización aplicarás para que haya funcionarios honestos .

Saraí Miranda, del doctorado en Estudios de Población del Colmex, corrigió a Josefina por sus divagaciones en la propuesta de reforma hacendaria; le recriminó el aumento de la pobreza en este sexenio, y la emplazó a terminar con las exenciones de los consorcios y los grandes ricos.

Y Quadri de la Torre -a quien le reprocharon ser candidato del partido del SNTE y haberse declarado admirador de Elba Esther Gordillo- sólo atinó a responder: No soy títere de nadie. Estoy decidido a emprender la reforma educativa .

Es una lástima que los errores técnicos hayan ocultado el intercambio entre los presidenciables que se desarrolló en las siguientes dos fases del #Debate132. La agresividad de la abanderada panista contrastó con la afabilidad de Quadri de la Torre, quien reconocía la validez de las propuestas de sus contrincantes. Y López Obrador de nueva cuenta fue consistente con su discurso en contra del poder político que quieren ejercer las televisoras, con la imposición de Enrique Peña Nieto.

Es una lástima que la coincidencia de los candidatos sobre la dotación universal de Internet y banda ancha a la población haya quedado en segundo plano, lo mismo que su planteamiento en favor de la competencia y en contra de los monopolios, incluso, en materia energética, como planteó Vázquez Mota. Aunque López Obrador atajó que no permitiría ninguna privatización.

¿Qué quieren? ¿Destruir al país? , le reviró a la panista, quien antes lo había emplazado a definirse sobre la competencia en telecomunicaciones. La corrupción no se combate sólo con voluntad , terció Quadri, copartícipe de la ofensiva contra AMLO.

Yo no hablo de privatizar Pemex, sino de tener una industria moderna , devolvió la abanderada panista, el candidato del PRD no quiere las reformas. Yo sí las quiero .

Josefina se declaró en contra de legalizar las drogas y sostuvo que -en todo caso- esa decisión estaba vinculada a Estados Unidos. No voy a encabezar un gobierno de ocurrencias, tampoco esperaré a las decisiones de un gobierno extranjero , devolvió López Obrador. Se necesita tener ideas claras. No se puede consultar todo , terció Quadri.