El escenario mundial es muy desalentador por el desprestigio de sus paradigmas que sirven de referencia a las políticas públicas y a los protagonistas.

Cuando gobernaron los partidos socialdemócratas en diversos países europeos, llegó el momento en que su gasto público no era financiable a pesar de tener una carga fiscal excesiva. Ello condujo a un alto endeudamiento y a una crisis de credibilidad de los gobiernos.

Fueron substituidos por coaliciones de derecha, que realizaron políticas de freno, privatizaciones, reducción del gasto social.

Hoy en Europa se ha entrado a una compleja crisis que afecta el liderazgo, al euro, a la política exterior y a la confianza. El proyecto de Unión Europea está cerca del colapso. Económicamente, el estancamiento; socialmente, desempleo, deterioro salarial, políticas xenofóbicas, menores pensiones reales, afectación del gasto en salud.

En Estados Unidos, que prioritariamente genera las ideas económicas, vive una situación similar. Aún así, hay una mayor flexibilidad en los acuerdos políticos. Por muchos años, mientras conservaba sin competencia su posición de líder mundial, se privilegió el gasto militar y cuando las crisis fiscales aparecieron, se afectó el gasto social.

Todos los demás países han seguido una historia similar porque sus bases de referencia vienen de los países ricos que las funcionalizan en las instituciones internacionales (FMI, Banco Mundial, OMC, ONU, OIT).

La cuestión más delicada es que tanto los gobiernos de izquierda como los de derecha han fracasado en la atención a los problemas sociales. Prevalece la ley del más fuerte, lo que ha generado "una crisis de opulencia, una crisis de ricos" dijo el ahora amortizado Dominique Strauss-Kahn. También dijo: "El paro es una demostración en carne propia de la violencia del capitalismo...Se confirma la ley del cinismo de la economía: privatización de los beneficios, socialización de las pérdidas".

Atrás de los paradigmas están las utopías, que cada vez mas evidencian que son imposibles, indeseables y no funcionales. Hace 50 años, Fidel Castro soltó una frase que le envidiaron los mas cínicos de los demagogos: "A los pueblos hay que plantearles epopeyas". El resultado de su gobierno de cinco décadas fue la devastación de los deseos humanos, de la fantasía y de la productividad.

Cuando se quiere acelerar el mayor beneficio social, cueste lo que cueste, ocurren los desequilibrios financieros. Y cuando se restringe todo, emergen los problemas sociales.

La mejora social solo la puede producir una ingeniería gradual, un largo proceso en donde se considera el empleo, la salud, la seguridad social y la educación, como inversión en capital humano, uno de los hilos que tejen la telaraña del desarrollo y social.