El confinamiento provocado por la Covid-19 ha infectado ya a la industria turística mundial y amenaza con provocar daños irreversibles, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT) se estima que en 2020 se podría dar una caída del 30% en los ingresos por turismo internacional, por un monto cercano a los 450 mil millones de dólares. En el caso de México el Centro de Investigación y Competitividad Turística (Cicotur) el impacto puede llegar a significar pérdidas por 1.6 billones de pesos durante 2020, por lo que la actividad turística pasaría de representar 8.7% del PIB nacional en 2019 a 4.9% en 2020.

En medio del desconfinamiento gradual y el cierre de fronteras de países europeos, EU y Canadá, se acerca el verano y la gente quiere salir, viajar  y divertirse, siendo los destinos de playa comúnmente los más demandados, pero este año conviviremos con el temido SARS-Cov-2, porque la  vacuna todavía tardara en producirse.

Frente a las playas de Malibú en California y Palm Beach en Florida, así como Ibiza y Marsella en Europa, Cancún con 40,000 cuartos de hotel y 891,000 habitantes, Los Cabos con 25,000cuartos de hotel y 287,000 habitantes y Puerto Vallarta con 39,000 cuartos de hotel y 275,640 personas son grandes contendientes.

Ante la posibilidad de contagio por la Covid-19, a  los factores básicos de precio, calidad y clima se agregan como básicas las condiciones sanitarias, porque es fundamental generar confianza para atraer turistas. Los protocolos deben asegurar todos los aspectos para cuidar a los empleados, huéspedes y prestadores de servicio relacionados, en una industria  conformada en su 80% por Mipymes y que da empleo a 2.3 millones de personas y aporta el 6% del PIB nacional.

En un mercado tan competido, quizá el elemento clave sea la realización de test rápidos de antígeno o inmunocromatográficos para detección de anticuerpos y exámenes PCR (reacción en cadena de la polimerasa) para diagnosticar el Covid-19 entre los empleados y prestadores de servicio y generar la confianza indispensable para la atracción turística. 

Hay quienes creen posible que cuando termine el cierre parcial de fronteras entre EU, Canadá y México el 21 de junio, se armen  grupos de turistas con diagnóstico negativo a Covid-19 para que viajen a México en vuelos charter desde distintas ciudades nortemericanas y canadienses, origen de casi el 70% de los visitantes extranjeros que vienen a México vía aérea, atraídos por las condiciones sanitarias inigualables que estaría ofreciendo nuestro país. El verano está encima, el tiempo es corto y se  requiere de una gran coordinación intergubernamental entre los representantes de la industria; las Secretarías de Turismo, Salud, Economía, Trabajo y Relaciones Exteriores; los Estados de Quintana Roo, Jalisco y Baja California Sur; y los Municipios de Benito Juárez, Bahía de Banderas y San José del Cabo. Un verano exitoso para el turismo en México puede ser la punta de lanza de una reapertura sostenible de la industria.