Giorgio Napolitano acaba de renunciar a la Presidencia del Gobierno italiano. Heredero de una estirpe de hombres de Estado notables en su país, se va del poder a los 89 años. Dijo que había tocado con las manos el peso de la edad. Una de sus recomendaciones para estos tiempos de crisis es la siguiente: La serenidad, la razón política y el sentido del Estado, son las mejores herramientas para superar situaciones aparentemente irresolubles .

La mención a Napolitano es pertinente después de que el precio del petróleo en los mercados internacionales bajó a la mitad en relación a los niveles de hace seis meses. Y ello ha afectado a muchos países que daban por hecho la existencia de precios altos y, por tanto, ahora tendrán una época de vacas flacas.

En México, el efecto petrolero es muy fuerte aunque no tanto como en otros países. En los 80 México despetrolizó su economía. Las exportaciones petroleras representaban 75% del total, ahora 12 por ciento. La contribución de los ingresos petroleros representa 6% del PIB, mientras que hace 20 años eran de 11 por ciento. Aun así, la caída de los precios afecta los ingresos y los proyectos de inversión. La debilidad del mercado establece precauciones y efectos intimidatorios para la esperada inversión extranjera, dada la apertura del sector energético del país, una de las reformas más importantes realizadas.

En Venezuela, la cuestión asociada al petróleo está que arde. A la contracción de la economía se suma una enorme inflación. La caída de los precios del petróleo provocó enormes desequilibrios fiscales porque es la principal actividad económica. El respiro que ha obtenido el gobierno es la concertación de créditos con China, su principal prestamista, con un saldo a favor del gigante asiático de 47,000 millones de dólares. Venezuela paga estos créditos con el envío de 650,000 barriles diarios de petróleo.

El presidente chino Xi ya advirtió al gobierno de Venezuela sobre la importancia de estos recursos. Dijo: Espero que Venezuela haga un buen uso de estos mecanismos de financiamiento y que se canalicen más fondos a proyectos de energía, minería, agricultura e industria . Internamente en Venezuela se ha agudizado una lucha por el poder, debido a una crisis de gobernabilidad y de carencias de bienes, fundamentales para el consumo.

Por su parte, Brasil, cuyo protagonismo internacional era notable en el pasado por pertenecer a los BRIC, ahora enfrenta problemas por la caída de los precios del petróleo. El año pasado su economía creció 0.2 por ciento. La Cepal advierte que el país carece de la capacidad política para poner en marcha políticas fiscales y monetarias para promover el crecimiento económico. Ello, debido a la debilidad gubernamental que ha provocado la corrupción en el seno de Petrobras, la empresa petrolera del país.

Argentina contrae su crecimiento económico por la suma de efectos adversos, como la caída de los precios de las materias primas y el conflicto de los fondos buitre.

También China ha entrado al salvamento y ha tranquilizado el mercado de divisas después de una fuerte devaluación a principios del 2014.

Con todo, el precio del crudo deja a toda América Latina en su peor año desde el 2009. También la revaluación del dólar lastra a la región. Las estimaciones son que el PIB latinoamericano creció sólo 1.4% el año pasado.

Con matices diferentes pero esencialmente afectados por la caída de los precios del energético y en general de las materias primas, todos los países importantes de América Latina están en dificultades.

Una vez más la lección que tiene que aprenderse es de diversificar la producción y las exportaciones al mayor número de mercados. También desarrollar políticas de desarrollo productivo con el objeto de elevar la competitividad global de las economías.