El déficit acumulado de la cuenta corriente de México, de enero a septiembre, se encuentra en niveles no vistos desde 1995. Y tiene una clara correlación con el desplome que han sufrido las exportaciones petroleras.

En los primeros nueve meses del año, México registró un déficit de cuenta corriente en términos absolutos, de 24,741 millones de dólares. No hay un precedente similar. Ni siquiera en 1995, el año de la crisis de la balanza de pagos.

La diferencia con la situación de aquellos años, la ha hecho el tipo de cambio flexible, tal como lo explica el Economista en jefe de Barclays para México, Marco Oviedo.

Ahora, no ha sido necesario defender al tipo de cambio con las reservas internacionales, lo que significa que tampoco hay riesgo de perderlo todo, en la eventualidad de una mayor depreciación, como sí sucedió entonces.

Ahora, la gravedad del déficit de la cuenta corriente, tiene que ver con la alerta que está prendiendo: las exportaciones petroleras cayeron, más bien se desplomaron en 44%, entre enero y septiembre.

¿Crisis petrolera en puerta?

El derrumbe de las exportaciones petroleras de estos nueve meses, solo fue superado por el registrado en el año 2009, cuando bajo el mismo comparativo, de enero a septiembre, se observó una caída del 51% en las exportaciones del hidrocarburo.

De acuerdo con el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) la baja en los precios del petróleo resta valor agregado a la producción.

El caso mexicano es más dramático por la caída de la producción petrolera. De acuerdo con el mismo FMI, en 2014, bajó hasta 2.3 millones de barriles diarios la producción de petróleo, y estiman que se repondrá hasta 2019, con la reforma en marcha, cuando la producción del crudo mexicano subirá hasta 3 millones.

Hagamos una pausa para poner estas cifras en contexto. El nivel más alto de producción petrolera en México, fue de 3.5 millones de barriles al día entre 2002 o 2003. ¿Lo recuerdan? Fue cuando Cantarell se encontraba en su máxima producción.

El FMI estima que este nivel no se alcanzará ni dentro de cinco años, a pesar de la reforma energética.

Y ya afectó a Pemex

El martes 24 de noviembre, a las 19 horas, la agencia Moody´s, cumplió con la advertencia que hizo desde agosto, y recortó en un escalón, la calificación de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Esto significa que la rebajó desde el A3 que tenía, al Baa1 . ¿Qué significa? De acuerdo con la analistas de la firma, Nymia Almeida, quiere decir que mantiene la petrolera un sólido grado de inversión , pero que el manejo de su administración no ha correspondido a la caída de sus ingresos, precisamente por la caída de la producción y del precio del petróleo.

Significa, que al bajarle la calificación, los precios y plazos para esta emisora se pueden endurecer, sobre todo si, no hay mucha liquidez en el mercado.

Y significa que todavía le faltarían dos niveles para caer en una nota especulativa.

De mis apuntes

Si quieren conocer más sobre ambos temas, los invito a leer el impreso de El Economista que circulará el jueves 26 de noviembre de este 2015. Les recomiendo de hecho, la entrevista que nos concedió Nymia Almeida donde da un par de detalles más que seguro, serán de su interés, acerca de Pemex y lo que viene en su calificación.

Los invito también a ver el programa de Voces en Directo que tengo el privilegio de conducir para el periódico, que el próximo martes, a las 10 de la mañana tendrá como invitado al Director de Estrategias para Mercados Emergentes de BlackRock, Gerardo Rodríguez.

Si tienen alguna inquietud sobre las expectativas que tienen en los organismos internacionales sobre México, los invito a que me las compartan en mi cuenta de twitter @morales_yoly, para que yo se las transmita a los dos invitados especiales que celebrarán con nosotros, el Segundo Aniversario del programa Voces en Directo, que será el 16 de diciembre.