Tratándose de la avenencia, no hay pretexto que valga. Al menos eso es lo que practica el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, a quien le urge aliviar magulladuras y sumar aliados después de haber perdido buena parte de su capital político en los comicios federales.

Elbista de última generación, el Mandatario poblano tenía un acuerdo de largo aliento con el panismo, a pesar de que su amigo Ernesto Cordero Arroyo había quedado relegado de la contienda presidencial. Pero era sólo una apariencia. Moreno Valle -a través de algunos colaboradores suyos, exalumnos del ITAM, como Roberto Moya y Fernando Manzanilla- mantuvo encuentros cercanos con el equipo del priísta Enrique Peña Nieto y se alió con ellos en la difícil misión de frenar a Andrés Manuel López Obrador.

Moreno Valle demostró ser un maestro de la prestidigitación electoral. En la zona metropolitana de Puebla capital -la tercera más poblada del país-, López Obrador cosechó más de medio millar de votos, con los que obtuvo un rotundo primer lugar pero que, a fin de cuentas, resultó insuficiente para que los candidatos del Movimiento Progresista ganaran alguno de los seis distritos electorales de la capital, que el PAN (con cuatro) y el PRI (con dos) cómodamente dividieron, lo mismo que las dos senadurías de mayoría relativa.

Ayer, el Gobernador de Puebla nuevamente dio pruebas de su pragmatismo rampante, al abrir las puertas de Casa Aguayo -la residencia oficial- a los próximos legisladores federales de su estado. Allí estaban el exsecretario del Trabajo de la administración calderonista Javier Lozano Alarcón y Blanca Alcalá, la priísta que consiguió ubicarse en primer lugar en la votación de la elección de senadores. El único izquierdista en la reunión era Luis Miguel Barbosa, dirigente del PRD poblano y quien entrará a la Cámara Alta en la lista nacional.

Los diputados y senadores electos -salvo el exgobernador Manuel Bartlett, quien siquiera tuvo la amabilidad de declinar la invitación- aceptaron tomarse la foto con el Mandatario poblano y escuchar su llamado a trabajar unidos en proyectos que beneficien a todos los poblanos , de acuerdo con el escueto comunicado oficial.

Allí, en la misma mesa, departían marinistas, yunquistas y morenovallistas. En el olvido -al menos temporalmente- quedaban afrentas recientes y pleitos declarados, como el que buena parte de los operadores panistas tienen firmado con el Gobernador de Puebla, uno de los traidores a la candidata presidencial del blanquiazul.

A Moreno Valle urge darle vuelta a la página electoral. Por eso, no esperó a que el tribunal electoral conozca de las impugnaciones que sustentarán los candidatos perdedores en media docena de distritos (entre ellos en el VI de la capital, donde ganó el exalcalde y exrector de la BUAP, Enrique Doger). No hay tiempo que perder en la negociación del próximo presupuesto para Puebla.

Y es que Moreno Valle entiende que para poder sortear sus múltiples negociaciones político-electorales (hasta permitió que Nueva Alianza levantara casi 200,000 votos en Puebla) es necesario contar con el respaldo de los diputados y senadores. Sabe que el Ejecutivo propone y el Legislativo dispone...

En la hora de las reformas , el candidato triunfador de las elecciones presidenciales, Enrique Peña Nieto, aún no define los caminos que seguirá para negociar con los grupos parlamentarios que integrarán la LXII Legislatura del Congreso de la Unión.

En vísperas de designar al Consejo de Notables que conducirá los trabajos del equipo de transición, el abanderado priísta perfila la agenda legislativa en la que concentraría sus afanes de negociación y cabildeo.

A las multicitadas reformas laboral y energética, añade la reformulación del sistema de seguridad social.

Peña Nieto sabe que el proceso electoral aún no concluye, pero no quiere perder más tiempo y está dispuesto a debatir con las demás fuerzas políticas sobre la agenda de reformas.

La nueva Legislatura -definió- será el gran espacio para las definiciones del futuro.

EFECTOS SECUNDARIOS

CERTEZAS. Algo raro pasó en las elecciones para diputados federales. Al menos en medio centenar de distritos -que se concentran en una decena de entidades de la República-, 8% de los ciudadanos que acudieron a las urnas decidió anular su voto. Algunos casos, como los de Durango, Sinaloa y Chihuahua, donde se registró el récord, con 9%, podrían explicarse, si se atienden las condiciones de inseguridad prevalecientes, pero extraña tan altos índices de malestar ciudadano en Aguascalientes, Hidalgo, San Luis Potosí, Sonora y Tlaxcala.

¿ RUMORES? Mariana Gómez del Campo buscará la Presidencia Nacional del PAN. Esto, en oposición al grupo de panistas que impulsa al calderonista de cepa y actual subsecretario de Gobernación, Obdulio Ávila Mayo, a un interinato. El paso previo, en esta hipótesis, es la salida -ya sea por renuncia voluntaria o por exigencia del Consejo Nacional- del senador Gustavo Madero Muñoz a la Presidencia del CEN blanquiazul. En terrenos priístas comienza a tomar fuerza la versión de que el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, alista maletas. ¿Su próximo destino? El gabinete federal.