Corregir el rumbo de la Línea 12 del Metro costó caro, en términos económicos y financieros, a la administración de Miguel Ángel Mancera. En el pasado, las decisiones equivocadas y el divorcio entre el sindicato y la directiva del Sistema de Transporte Colectivo generaron un desgaste mayor. Ahora, los recortes presupuestales y la austeridad impuesta por el gobierno federal no dan margen para las equivocaciones.

Mientras avanzaba la rehabilitación de la Línea Dorada, las demás rutas acumulaban quebrantos escaleras derrumbadas, pasillos sin luminarias y otros deterioros , además de quejas por la proliferación del ambulantaje y algunos incidentes violentos. Ahora también surgen sospechas por la asignación del contrato, por 2,200 millones de pesos, para el mantenimiento mayor de 45 trenes que transportan a los pasajeros de las líneas 2 y 7 del SCT Metro, asignado vía adjudicación directa a la empresa Reconstrucción y Manufactura de Transportes.

Una tarea apremiante, que tardó demasiado por la indefinición de las autoridades capitalinas. En primera instancia, el SCT Metro convocó a una licitación internacional, restringida a fabricantes acreditados , que sólo fue respondida por un interesado, mismo que fue descalificado, el 2 de febrero.

Una semana después fue convocada una segunda licitación, abierta a cualquier empresa, sin importar si cumplían con el requisito de ser fabricantes o tener experiencia. Pero nuevamente se declaró desierta, por lo que de inmediato procedió la adjudicación directa.

Rymsa se había inscrito en la segunda licitación. Desde entonces fue evidente que su expertise es como comercializador de refacciones y suministrador de mano de obra a fabricantes y como subcontratista. Expertos en el área, consultados para la elaboración de esta columna, refieren que su capacidad técnica y de ingeniería, para los trabajos que requieren los trenes de las líneas 2 y 7, estaría cuestionada.

El pasado jueves 4, el jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera indicó que no se realizará la ampliación de la Línea A de La Paz a Chalco porque la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del gobierno federal ni siquiera elaboró el proyecto ejecutivo.

Si lo hubieran dejado al Metro, ya lo hubiéramos hecho , aseveró. ¿Cierto? Parece que no es así, pues todos los proyectos del Metro están atrasados, como la ampliación de la Línea 12, que irá de Mixcoac a Observatorio, cuyo contrato fue firmado en el verano del año pasado y no tiene ningún avance: el gobierno de la Ciudad de México no ha podido lograr el aval de los vecinos.

El secretario de Obras del gobierno capitalino, Edgar Tungüí, anunció que en este año se realizarán 30 proyectos, que significan la erogación de 18,000 millones de pesos. Pero el gobierno federal amaga modificar el trazo original por la escasez de recursos del Tren México-Toluca, para que la terminal de llegada quede en Santa Fe.

¿La premura en la rehabilitación de los carros del ferrocarril naranja justifica la decisión de la directiva del SCT Metro? A las acusaciones de las empresas descalificadas, por lo que sostienen que fue una deficiente evaluación de las propuestas de los concursantes , se suman otras críticas por la inexperiencia de los actuales encargados del proceso licitatorio.

Y también están otros escollos: la entrega extemporánea de anticipos para la ejecución de las obras públicas, la firma extemporánea de convenios modificatorios de la fecha de inicio de los trabajos y/o del programa de obra; la subcontratación de empresas y de trabajos no autorizados para el desarrollo del proyecto...

Son riesgos reales, que han sido detectados en otras licitaciones de gran calado, en el mismo ramo. Así quedó demostrado en el Informe de la Cuenta Pública 2014, elaborado por la Auditoría Superior de la Federación, cuyos auditores hicieron observaciones a los contratos asignados por la SCT para la construcción del tren México-Toluca y el Interurbano en la zona metropolitana de Guadalajara.

Y es que hubo erogaciones fuera de lo programado, decididas por los contratistas con buenas intenciones garantizar cotizaciones y evitar atrasos pero sin apego a la normativa. En el caso de las obras realizadas en la capital tapatía, por ejemplo, los auditores detectaron un gasto por 318 millones de pesos por una obra no ejecutada del tramo 2 . Ese pago se realizó para que iniciaran la fabricación de la Tuneladora y la SCT tuvo que reclamar la recuperación de ese importe El reintegro del principal con intereses fue por 344 millones de pesos.

Allí está el caso del tren Interurbano México-Toluca. En el 2014, la empresa La Peninsular que obtuvo el contrato de obra DGTFM-19-14, del tramo 1 adquirió 61,739 toneladas de acero de refuerzo en el 2014, bajo el argumento de que trataban de anticipar una posible escasez en el mercado. Esta compra requirió la erogación de 622 millones de pesos. El 26 de marzo del 2015, la SCT solicitó a la contratista devolver 203.8 millones de pesos, por acero no suministrado. Y ante observaciones formuladas por la ASF, requirió la devolución del resto de los pagos efectuados para compra de acero. El reintegro del principal con intereses fue por 736.1 millones de pesos.