Cuando se habla de un atentado terrorista, se cuentan víctimas, se cuantifica el monto de los daños, se espera la reivindicación de uno u otro, se planean represalias y se condena en los medios; suele olvidarse que el atentado terrorista no terminó ahí.

Como lúcidamente ha apuntado Mauricio Meschoulam, la eficacia del acto terrorista no se mide en muertes o daños, sino la forma en que se vale de ese mensaje terrorífico para transmitir otros mensajes .

Lo increíblemente paradójico del terrorismo es que a través de un daño relativamente pequeño (considerando el efecto de una guerra real), se busca provocar una reacción que multiplique el efecto del terror.

Así, los atentados de 9/11, esos que Bush calificó como un intento por coartar nuestra libertad y modo de vida , no se limitaron al brutal efecto simbólico que causó el derrumbe de las torres del WTC y demás tragedias de ese día. No, el verdadero daño a largo plazo lo causó el gobierno de Bush, que reaccionó coartando precisamente la libertad y el modo de vida de sus ciudadanos, y los llenó de miedo mientras se involucraba en una desgastante guerra en el medio oriente.

En el caso francés los terroristas se enfrentan (aparentemente) a un gobierno distinto. Sí, los franceses bombardearon la zona controlada por ISIS como reacción inmediata. Su policía impidió un segundo atentado y eliminó a los terroristas remanentes de la célula responsable del 13 de noviembre. Pero mientras gobernadores de EU rechazaban refugiados sirios para impedir que se colaran terroristas, Hollande anunció que seguirá aceptando refugiados (30,000 en los próximos dos años).

Contraste: el Departamento de Estado de EU lanza una alerta mundial a sus ciudadanos y el principal precandidato del partido republicano a la presidencia, habla en un mitin sobre crear un registro nacional de musulmanes para vigilar a esa gente . ¿Para quién fue el mensaje de ISIS? ¿Para los franceses o para los estadounidenses?

Mientras en las redes sociales se apuraban condenas tanto al terrorismo como a los que se solidarizaban con las víctimas. Reivindicando unas u otras causas como más importantes y merecedoras de la atención que recibía París; empezaba a circular la segunda etapa del mensaje terrorista. La desinformación.

Se le llama sesgo de confirmación (confirmation bias) a la tendencia de los seres humanos de buscar, recordar e interpretar información de forma que confirme sus propios prejuicios, hipótesis o creencias. Como dice David McRaney: Tus opiniones son el resultado de años de poner atención a información que confirmaba lo que creías cuando ignorabas la información que contradecía tus ideas preconcebidas.

De acuerdo a Raymond S. Nickerson, investigador de psicología de la Universidad de Tufts, si uno intentara identificar un solo aspecto problemático del razonamiento humano: el sesgo de confirmación, debería estar entre los que explican una parte significativa de las disputas, malentendidos y altercados entre individuos, grupos y naciones .

La desinformación se vale de sesgo de confirmación para lograr su objetivo. Tanto en la reacción de un país como en la de otros. En los argumentos que se discuten en las redes sociales, en los textos, videos y fotografías que se comparten demostrar la verdad y por qué los demás están equivocados.

En un brillante editorial del programa australiano The Project, el periodista Aly Waleed argumenta: ISIS es débil. Toman el crédito de lo sucedido en París para parecer más fuertes de lo que son. ¿Cómo lo sé? Porque lo dicen en su revista mensual (Sí, ISIS tiene revista mensual!): ‘Es importante que las muertes sean atribuidas a los elementos del estado islámico.’ ISIS quiere que no sepas que serían aplastados si llegara un ejército real a su territorio. Quieren que te enojes, que te vuelvas hostil. Su estrategia es dividir al mundo en dos bandos. Eso mismo dijeron en su revista: ‘No hay zona gris en esta cruzada. El mundo se ha dividido en dos grupos, uno para la gente de fe y el otro para la gente que no cree, todos en preparación para la gran guerra’. Quieren la guerra y que las sociedades occidentales se enfrenten entre sí. Que ataquen a los musulmanes porque si los vuelven enemigos no tendrán a donde recurrir más que a ellos. Si estás en el gobierno y predicas odio cuando hace falta precisamente lo contrario, estás ayudando a ISIS . ¿Hay alguien en EU capaz de escapar a su propio sesgo de confirmación de miedo y cruzada religiosa?

Twitter @rgarciamainou