A dos meses de la elección presidencial, las tendencias muestran claramente cuál será el resultado y el desánimo y la desesperación cunden entre los candidatos, que probablemente enfrenten una derrota ines­perada en los márgenes de votación. El PAN y el PRD pagan la factura de sus errores, de su falta de previsión y desorganización. Cometieron desaciertos que podríamos definir en la forma siguiente:

1.- No adecuaron su estrategia de medios a las condiciones de difusión establecidas a partir del 2007, en cuanto a la prohibición de contratar propaganda en radio y televisión, para influir en las preferencias de los ciudadanos.

2.- Eligieron tardíamente a sus candidatos y mantuvieron precandidatos en pugna, lo cual los desgastó, evitando que un precandidato único trabajara en la organización de la campaña, con todo lo que esto implica. El PRI había definido desde hace tres años, por lo menos, que su candidato sería Enrique Peña Nieto.

3No tomaron en consideración que este periodo electoral sería de tres meses y no de seis.

4.- En tres meses es muy difícil revertir una diferencia de más de 10 puntos porcentuales en la preferencia electoral de los ciudadanos.

5.- López Obrador se empecinó en ser el candidato del PRD, aun cuando las encuestas señalaban que sus negativos no le permitirían tener una votación mayor de 25% y que los ciudadanos no le perdonarían haber afectado la estabilidad y la vida cotidiana al desconocer el resultado del 2006. Calculó erróneamente que cambiando su discurso iba a lograr que se olvidara el pasado. También se equivocó al realizar una campaña de tierra que hubiera sido un éxito en 1930, pero en una sociedad en la cual los medios de comunicación tienen un impacto fundamental, es claro que no se puede ganar una elección recorriendo las plazas públicas de todas las ciudades y pueblos de México. Llama la atención la convicción personal y la fuerza interior de Andrés Manuel.

6.- El PAN se equivocó al calcular que el México profundo tiene la misma visión que el DF y que se votaría por un candidato sólo por el género. Se equivocaron también al pensar que la sociedad mexicana es similar a las de Argentina, Chile o Brasil.

7.- Josefina Vázquez Mota despertó una enorme expectación que se desinfló en el primer evento de campaña. Parecía muy difícil equivocarse en todo, pero lo lograron. Se equivocaron en imagen, vestuario, mensaje, diseño de propaganda y organización electoral. Uno de los mejores candidatos en México, Vicente Fox, lo percibió de inmediato. Josefina viene en caída libre y la peor de sus noches sería quedar por debajo de López Obrador, lo cual es muy probable.

En la historia electoral mexicana, cuando hay un ganador con tanta ventaja, la sociedad no se divide, se produce lo que la tradición conoce como la cargada .

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