Como alcalde de Coyoacán, Negrete tuvo un desempeño patrimonialista y frívolo colocando en los principales puestos a contlapaches suyos sin experiencia alguna…

Hoy, celebro con alegría en mi corazón la derrota del candidato de Morena a la alcaldía de Coyoacán en la última elección...

Impartí clases en una universidad pública durante más de tres décadas y el ámbito de mis relaciones es amplio en el espectro socioeconómico. Y en ese espectro, me permito referirme en particular en la presente entrega a un grupo con una larga tradición de trabajo político con una perspectiva de izquierda, en una de las alcaldías del sur de esta ciudad.

Aparte de ese antecedente, la tragedia se empezó a gestar a partir de que la coalición PRD – PAN decidió lanzar como candidato para alcalde de Coyoacán al exfutbolista Manuel Negrete (el del gol de “tijerita” contra Bélgica, en el Mundial de 1986). Con el apoyo de esos dos partidos, Negrete salió triunfador en la elección y se convirtió en alcalde de Coyoacán. Ya en el cargo, la principal y más visible reacción de Negrete fue traicionar al grupo político que lo había perfilado para el mencionado puesto de elección popular. Y los traicionó, para de una manera indigna y rastrera aliarse con el partido Morena que en ese momento se aparecía como una aplanadora política para los años por venir.

Como alcalde de Coyoacán, Negrete tuvo un desempeño patrimonialista y frívolo, colocando en los principales puestos de la alcaldía a contlapaches suyos sin experiencia alguna en asuntos de administración urbana.

Hoy, celebro con alegría en mi corazón la derrota del candidato de Morena a la alcaldía de Coyoacán en la última elección. Esa derrota electoral se produjo, a pesar del muy sucio trabajo político que llevó a cabo la jefa de gobierno Sheinbaum y sus secuaces, en contra del grupo político que hace tres años seleccionó y encaminó a Negrete para la alcaldía de Coyoacán. Un trabajo político de cloaca, fundado en marrullerías y acciones podridas.

Pero ese trabajo de resumidero y otras referencias, presentan a la doctora Sheinbaum como realmente es. Otro amigo egresado de la Preparatoria 5 recuerda vívidamente su experiencia en ese plantel cuando una banda de porros rodeó a los alumnos de nuevo ingreso para despojarlos de carteras y relojes. No por casualidad, entre esos porros se encontraba la tristemente célebre Sheinbaum acompañada de su novio, el impresentable agitador Carlos Ymas. De ese talante es desde entonces, desde sus años juveniles, la doctora Sheinbaum. Me alegra que los resultados electorales desfavorables a su causa en la Ciudad de México favorezcan su descarrilamiento como posible candidata a suceder a López Obrador en la presidencia.

bdonatello@eleconomista.com.mx