Ya sean ingenieros o arquitectos (aunque son una franca minoría), los directores responsables de Obra han pasado una semana de pesadilla: desde hace 10 días han tenido que trabajar sin descanso para revisar departamentos, casas, locales comerciales, iglesias, escuelas y edificios públicos en la Ciudad de México.

Si dictaminan daño estructural, mal. Si recomiendan demolición, pésimo. Y si, por el contrario, determinan que las cuarteaduras son “aparentes” y las viviendas, habitables, resulta peor. Las mentadas de madre son apenas una anécdota; las agresiones físicas y las amenazas son la constante de los últimos días. Eso sí, los dictámenes de seguridad estructural para edificios, hospitales y escuelas públicas han tenido que elaborarlos de manera gratuita y expedita.

Tal vez por eso, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, salió en defensa de los ingenieros afiliados a la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción que a lo largo de la semana han padecido de las quejas de los afectados por el sismo del pasado 19 de septiembre y las críticas de sus compañeros de gremio.

Los DRO cobran hasta 100,000 por supervisar un plantel escolar -se quejan empresarios del ramo que recurrieron a sus servicios- y, no obstante, sus dictámenes son inválidos para la SEP. Y es que las demoras de la autoridad federal (los servicios educativos en la CDMX están centralizados) impidieron que una amplia mayoría de escuelas privadas retomaran la normalidad.

Los ingenieros certificados para emitir los dictámenes y los corresponsables en seguridad estructural no pueden hacer huelga de brazos caídos, pero después de la denuncia formulada ayer por la delegada en Tlalpan, Claudia Sheinbaum, nadie querrá exponerse a firmar documentos que impliquen sanciones administrativas y penales.

Inoportuno, por señero, es el protagonismo de Florencio Hernández del Ángel, vocero y fundador del Colegio Mexicano de Ingenieros Civiles, quien aprovechó la ocasión para advertir sobre la inutilidad de los dictámenes “a la ligera, al vapor” sobre seguridad estructural y plantear las directrices de la reconstrucción.

“Este es el momento indicado para rehacer la ciudad de una forma segura, confiable y evitar que por probables acciones corruptas, un nuevo evento sísmico como el del 19 de septiembre nos vuelva a poner en una situación similar”, insistió Hernández del Ángel.

El presidente de la CMIC descalificó a su colega Tito Gregorio Wilchis Barbosa basado en informes que circularon en las redes sociales y a los que concedió validez porque -sostuvo- nunca fueron desmentidos por la UNAM.

Los corresponsables en desarrollo urbano y arquitectónico -figura también contemplada por la legislación vigente en la CDMX- tampoco quieren asomar la cabeza. ¿Y los ingenieros civiles militares?

Ayer, al corte de las 17:00 horas, 2,512 planteles en la capital de la República ya habían recibido su Dictamen de Seguridad Estructural. Los consejos técnicos escolares, no obstante, no sesionarán.

El pasado miércoles 27, la SEP había informado que más de 12,000 planteles educativos registraron daños por los sismos y que por lo menos 400 tendrían que ser reconstruidos. Un conteo que no refleja, por supuesto, el martirio que ha significado la reanudación de las actividades educativas para alumnos, maestros y padres de familias en las zonas afectadas por los sismos. El colegio Enrique Rébsamen y el Tec de Monterrey, campus CCM, son los dos ejemplos más perniciosos.

De acuerdo con los datos proporcionados por las autoridades educativas de las entidades federativas afectadas por los sismos, el día de mañana estarán operando con normalidad: 17,919 escuelas en Chiapas; en Oaxaca, 9,094; en el Estado de México, 5,272; en Tlaxcala, 2,038; en Puebla, 6,852; en Hidalgo, 8,677; en Michoacán, 13,858; y en Guerrero, 12,176. Finalmente, el estado de Morelos mantiene la suspensión general de clases.

Mientras las escuelas regresan a la normalidad, el titular de la SEP concita críticas por su desempeño. Y no sólo en la etapa de emergencia. ¿Y el Instituto Nacional de Infraestructura Educativa?

El INIFED además tiene el encargo de cumplir con la meta de los 40,000 sistemas de bebederos instalados para el 2018. Sólo que ahora hay otro problema. Y es que en días pasados el gobierno federal emitió la nueva licitación para la instalación de sistemas de bebederos en 8,000 escuelas, con lo cual este año tan sólo se llegaría a 18,000 de los 40,000 que se planearon para finales de esta administración. Lo que llama la atención es que con el mismo presupuesto con el que se instalaron los 11,000 bebederos pasados, ahora sólo alcanza para dos terceras partes.

Los cambios en la convocatoria contribuyen al retraso de la meta y afectan la viabilidad del Programa Nacional de Bebederos. Sobre estos temas sin duda, pronto habrá de expresarse públicamente la Unión Nacional de Padres de Familia.

Al margen de la autoridad, desconfiados del oficialismo, líderes vecinales, ONG y directivos de empresas buscan canalizar efectivamente las solicitudes de apoyo y reactivar la economía de las personas así como de los micro, pequeños, medianos y grandes negocios afectados por los pasados sismos del 7 y 19 de septiembre.

Allí está, por ejemplo, la iniciativa Sinergia 19 de Septiembre, una plataforma digital para vincular a quienes lo necesitan con apoyos económicos, con la revisión de sus inmuebles por especialistas en Arquitectura, Ingeniería y Protección Civil, además un esfuerzo de generación de empleos y una campaña de donaciones.

Efectos secundarios

LECCIONES. En dos semanas, bajo los auspicios de la vocería de Los Pinos y el Tec de Monterrey, habría tenido efecto el segundo programa académico de formación y capacitación para directivos de comunicación social del gobierno peñista. La cita es en el Campus Ciudad de México del ITESM pero está cerrado, por los sismos. ¿El tema obligado? El caso de Frida Sofía y las omisiones del sistema de comunicación social del peñismo. Y en la misma línea, los medios informativos enfrentarán el desafío de informar sobre los efectos amplios y duraderos de los recientes sismos. Y tal desafío va desde investigar los fraudes de las inmobiliarias -que ahora mismo desarrollan algunos colectivos, con ánimos aviesos- hasta construir confianza en comunidades asediadas, fiscalizar la reconstrucción y construir las historias de recuperación después de un desastre natural.

AlbertoAguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.