Michael Dell, fundador y presidente ejecutivo de Dell Inc, llegó finalmente a un acuerdo con el Fondo Privado Silver Lake y con la firma de tecnología Microsoft Corporation para hacer privada la compañía que fundó hace casi 30 años, misma que deslistará del Nasdaq y a la que pretende reinyectarle una buena dosis de innovación, tras la baja que ha observado el mercado de los equipos de cómputo personales.

Esta medida muestra claramente que un emprendedor no puede escatimar ni titubear en las decisiones que se requieren tomar para sacar adelante con éxito una empresa, sobre todo ante un entorno global con serios retos económicos y donde los consumidores se esfuman fácilmente ante una feroz competencia.

¿Fue un paso acertado? ¿Lograrán reorganizar adecuadamente la firma? Eso está por verse, sin embargo, lo que destaca en esta decisión es la flexibilidad y la capacidad de adaptarse que está mostrando Michael Dell ante las nuevas demandas del mercado, dos ingredientes básicos para innovar y para cubrir las necesidades de los consumidores, algo esencial para cualquier negocio.

Este paso, más allá de enviar un mensaje de que las ganancias y la rentabilidad de la firma han bajado, significa que se están explorando nuevas posibilidades para dar continuidad y valor a una organización que fue clave en el sector tecnológico, luego de que en 2001 ostentaba la posición número uno como el proveedor global de sistemas computarizados.

Esta reinvención de la compañía se viene dando desde 2009, cuando Dell Inc comenzó una serie de adquisiciones para diversificar sus productos y servicios, entre los que figuran: cómputo en la nube, servicios de almacenamiento y administración de sistemas, entre otros.

Y es que, a pesar de que hoy todavía están posicionados como el tercer mayor fabricante de PC’s en el mundo -para Dell este rubro representa poco más del 50% de sus ingresos- se ha dado cuenta que otras firmas como Lenovo o HP, le han quitado una interesante rebanada del pastel, haciendo este de este cambio algo imperante.

Independientemente de que Dell Inc está enfrentando un nuevo reto para asegurarse de que sus finanzas no vayan por un mal camino, y en donde también está comprometida parte de la fortuna de este emprendedor, la compañía está demostrando que los cambios en las empresas son necesarios y a veces muy dolorosos; que no importa cuántas décadas de vida tengas operando y que, incluso, se hayan tenido momentos gloriosos; todas las empresas requieren mejora continua y constante innovación.

Dell asegura que con este cambio y sin las presiones de los accionistas, ahora se tendrá mayor libertad para migrar con mayor agresividad a la zona de servicios tecnológicos a través de soluciones, dirigidas muchas de ellas a pequeñas y medianas empresas (Pymes), un mercado que no todas los corporativos saben atender.

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