El gas natural, se congela a 140 grados menos cero (si uno hizo su secundaria como dios manda, lo sabría). El gas no es agua. Acusar la falta de gas a las plantas eléctricas mexicanas no es un problema de temperatura, es un problema de previsión o de capacidad de almacenaje que no quiso planear el gobierno actual. Y no lo hizo, porque conociendo al presidente, la mañana que dijo que teníamos gas de sobra, le han de haber informado que los contratos de largo plazo dejaban bien cubierto a México dada su dependencia del gas de Texas.

No es sin embargo, la falta de previsión o de contratos o seguros que debieron haberse comprado, es la negligencia sobre las alternativas y las previsiones que se han tratado con tanta displicencia.

Pero lo anterior no es exclusivo del gas indispensable para que funcione el sistema eléctrico nacional. Se extiende a otros ámbitos

Hablar de las vacunas inexistentes y la falta de previsión de compra y acceso es un tema reiterado y terminal. Sencillamente el gobierno mexicano no hizo las previsiones pertinentes para tener las vacunas necesarias. Es tan dramático el asunto que dos secretarios de estado andan comprándolas y al mismo tiempo sostienen que hay mas de 250 millones de vacunas amaradas y al mismo tiempo se van a quejar en la ONU de que 10 países acaparan todas (extraña señal contradictoria).

Ahora sabemos también que el costo de suspender el aeropuerto de Texcoco nos costó 232% más de lo que se ha anunciado, según la Auditoria Superior de la Federación y que no hay plan ejecutivo sobre el cual ir midiendo los avances y que la SEDENA no tiene permiso de la SCT para construir el aeropuerto. Habida cuenta de que las ganancias obtenidas por el aeropuerto de Santa Lucia serán para la SEDENA, sin saber con base en que política, ley o disposición esta fundada esta y otras tantas decisiones.

Para cerrar nuestra semana de temas asombrosos, nos enteramos también de que el aumento de las pensiones y de la deuda contratada costará el año que entra mas de 2 billones de pesos, lo que en términos actuales es comprometer el 30% del presupuesto actual. ¿como piensan financiar ese boquete? No me puedo imaginar cómo, que no sea con aumento de impuestos o prestamos sumados a los que -aunque no lo reconozca el gobierno- han hecho en el año pasado.

Que al presidente la ley y las reglas le estorban en su muy personal estilo de gobernar no es nuevo. Ha dado sobradas pruebas durante estos mas de dos años. Lo que no alcanza a entender López Obrador, es que la ley es por lo menos una forma de orden, de orientación que hemos construido todos a lo largo de los años y es, por decirlo de alguna manera, el destilado colectivo de la sabiduría colectiva que nos da sentido, impone limites y ordena comportamientos, después de haber cometido muchos errores.

Incluso o sobre todo, en materia penal, sabemos que la ley pena y el ejecutivo del país está obligado a perseguir ciertos delitos. Uno de ellos es la violación. Que de manera oficiosa el presidente esté defendiendo a Feliz Salgado Macedonio, que tiene tres demandas activas por el delito de violación, es francamente un desparpajo y una vergüenza.

Ya chole señor presidente con su desprecio por la ley, con el argumento cómodo de que lo hicieron los neoliberales. Usted, solamente en materia electoral ha sido el contribuyente voluntario de la construcción de reglas que ahora le estorban o le disgustan. El problema al final es que cuando uno no respeta o cumple una ley, entonces los demás se sienten con derecho a no cumplir otras tampoco. Al final nos quedamos en la ley de la selva o en manos de un dictador que es el que decide en caso por caso que habrá de hacerse. O sea a lo que parece que aspira usted. Nada más, pero nada menos tampoco.

Miguel González Compeán

Abogado, politólogo y economista

Columna invitada

Ensayista e interesado en temas legales y de justicia. actualmente profesor de la facultad de derecho de la UNAM.

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