El viernes pasado, el Congreso de Estados Unidos aprobó un paquete legislativo cuyo objeto principal está relacionado con la extensión de la vigencia de un Impuesto Sobre Nóminas reducido y de beneficios para personas en situación de desempleo. Una de las disposiciones incluidas en ese paquete y que ha llamado la atención de algunos analistas en nuestro país es la relacionada con las facultades que se otorgan a la FCC, el órgano regulador del sector telecomunicaciones y radiodifusión de EU, para que en un plazo de 10 años pueda llevar a cabo una licitación de espectro que actualmente está en manos de canales de televisión.

Ahora bien, es importante mencionar que los cambios aprobados en el Congreso surgen de una serie de acciones que la FCC se propuso al momento de dar a conocer el Plan Nacional de Banda Ancha (National Broadband Plan) en febrero del 2010. En aquel momento, el pleno del órgano regulador destacó que con el objeto de avanzar hacia un entorno de mayor penetración y uso de banda ancha de nueva generación (mayor velocidad de acceso) se requería tener una mayor disponibilidad de espectro radioeléctrico para poder ser colocado en manos del mercado.

Para ese propósito, la FCC indicó que la conveniencia de incentivar a los titulares de licencias de canales de televisión para que devolvieran parte del espectro que pudieran estar subutilizando. El incentivo que para tal fin tenía en mente la FCC era la posibilidad de compartir con los titulares de esas licencias una proporción de los ingresos que en su caso recibiese el órgano regulador por la subasta de ese espectro para banda ancha inalámbrica.

Eso fue lo que en gran medida aprobaron ambas cámaras del Congreso de los EU el viernes 17. El punto relevante de esta historia es que para impulsar en el Legislativo los cambios que se requerían, la FCC primero llevó a cabo un extraordinario esfuerzo para preparar el Plan Nacional de Banda Ancha. Aquí ya lo mencioné anteriormente, para ese ejercicio, el órgano regulador llevó a cabo 36 talleres y seminarios públicos, recibió cerca de 23,000 comentarios y 1,100 escritos de gente interesada en el tema, y después de nueve meses y nueve audiencias públicas regionales presentó formalmente el plan referido, que además de presentar un diagnóstico claro respecto de dónde estaba parado EU en ese momento, incluso con comparativos internacionales, presentaba una serie de acciones a llevar a cabo con sus respectivas metas. En función de la naturaleza o alcance de esas acciones, algunas caían dentro de la competencia exclusiva de la FCC, otras dentro del ámbito de otras dependencias del gobierno de ese país y, otras, en el ámbito del Poder Legislativo.

La propuesta de política implícita se origina en la convicción del equipo que elaboró el Plan Nacional de Banda Ancha respecto de que habrían alrededor de 120 MHz usados por estaciones de televisión que podrían agruparse para poder destinarlos a banda ancha.

El tema va a dar mucho de que hablar sobre todo por la prospectiva que implica para el mercado de televisión abierta, pero también, porque se trata de un muy interesante esquema mediante el que el gobierno de Estados Unidos, lejos de actuar como un estado confiscador, reconoce a los titulares de las licencias que éstas les representan el derecho sobre un flujo esperado de ingresos y que, por tanto, para que haya el incentivo de los titulares de esas licencias para devolver parte del espectro concesionado para el servicio de televisión, el gobierno debe ofrecerles una especie de compensación, por ello fue necesario modificar el marco legal. El esquema a utilizar por la FCC sólo podrá ser utilizado en una única ocasión y tiene que ocurrir dentro de un plazo de 10 años.

Como consecuencia de estos esfuerzos coordinados alrededor de un objetivo concreto, los usuarios de servicios de telecomunicaciones en EU tienen frente a sí una mejor prospectiva sobre la consolidación de un entorno de banda ancha de nueva generación. Para ser concretos, el cambio legislativo del viernes en EU tiene detrás de sí un cúmulo de trabajo importante enfocado a una misma meta, que en una primera etapa representó un esfuerzo extraordinario para el órgano regulador, no se trata de legislar a partir de comunicados de prensa, como aquí se ha hecho costumbre.

*El autor es Diputado federal. Presidente de la Comisión de RTC y Secretario de la Comisión de Comunicaciones.

Twitter: @gerardofloresr