Como lo hemos presenciado durante los últimos años, el segmento más dinámico y representativo del sector de las telecomunicaciones mexicanas es el de la telefonía móvil, ya que no sólo mantiene el mayor número de usuarios, cerrando el primer trimestre del año con 93.2 millones de líneas, sino que también representa 55.4% de los ingresos de la industria en su conjunto.

El segmento móvil generó durante el primer semestre del 2011 4,431 millones de dólares, 8.6% más que lo obtenido durante el mismo trimestre del 2010. Al medir en pesos este crecimiento, es considerablemente menor debido a la apreciación del tipo de cambio durante el 2011, creciendo solamente 3% en el año.

En cuanto a las participaciones de mercado, dos son los operadores que cuentan con la mayoría: Telcel, que detenta 70% del mercado y Movistar, que cuenta con 21.5% de los usuarios de telecomunicaciones móviles.

En cuanto al ARPU, el promedio del mercado móvil fue de 163 pesos, disminuyendo 5% respecto del primer trimestre del 2010 y con una tendencia a la baja, pues los nuevos agregados al segmento tienden a ser adultos mayores, niños que se integran a la edad de tener un teléfono móvil y gente de escasos recursos, lo cual presiona el ARPU a la baja.

Analizado por operador, el mayor ARPU del mercado lo mantiene Nextel con 567 pesos, mientras que el menor ARPU es de Movistar, situado en 96 pesos, debido principalmente a que mantiene la mayor base de sus clientes bajo el esquema de prepago y ha enfocado su estrategia en los segmentos bajos de la pirámide.

Sin embargo, a pesar de que el segmento de las telecomunicaciones móviles es uno de los más dinámicos y que con sus 93.2 millones de líneas alcanza 83.2% de penetración, si comparamos con otros países similares económica y socialmente a México, seguimos muy atrasados en cuanto a la adopción de servicios móviles, especialmente si consideramos que existen personas que tienen dos o más líneas móviles.

Por ejemplo Argentina, Brasil, Colombia y Chile cuentan con penetraciones de telecomunicaciones móviles superiores a 100 por ciento. Dicho lo anterior, ¿qué es lo que está sucediendo en México que no nos permite contar con niveles por arriba de 120% de penetración a los cuales deberíamos pertenecer? Sin lugar a dudas, lo que hace falta es una estructura regulatoria que asegure una mayor competencia en el sector, con sus conocidos efectos en la disminución de precios, los cuales aún son considerados altos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la ampliación de la cobertura y las mejoras en calidad.

Con todo, es imperante la intervención de las autoridades regulatorias del sector en temas como la interconexión de redes, la consolidación de las Áreas de Servicio Local (ASL), licitación de espectro y su uso eficiente, y el monitoreo de la calidad en el servicio, entre otros. Sólo así se podrá contar con la penetración de servicios que un país con las características de México debiera tener.