Los industriales se encuentran en un momento en el que pondrán a prueba sus estatutos y leyes.

Francisco Cervantes dejará en septiembre el cargo como presidente y con ello se definirá si su sucesor llega de dedazo o por la vía democrática.

Y si fuera por dedazo, el proceso inicia con el nombramiento de los (cuatro) miembros del Comité de Elecciones por parte de la mesa directiva, la que a su vez es nombrada por el presidente en turno de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

Dicho Comité de Elecciones valida las candidaturas de los integrantes, que debe ser de la propia mesa directiva nacional en funciones.

Es decir, el presidente de Concamin dice, siguiendo los estatutos, quién será su sucesor.

¿No sería mejor abrir las elecciones a quien quiera y cumpla con los requisitos, profesionalismo y experiencia? Y sean los industriales quienes definan al nuevo presidente de Concamin.

Será que los industriales tengan la capacidad de evolucionar y hacer valer sus propias leyes o ganará el proceso “club de Toby”.

Y no es que los actuales candidatos sean malos, hablamos de Netza Salvatierra (Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción), José Abugaber (Cámara del Calzado de Guanajuato), Alejandro Malagón (Cámara de Conservas Alimenticias). El “pero” es que no se cumplan las leyes.

Y la certeza jurídica que tanto se pide también tiene que ver con los industriales.

La falta de certeza jurídica sigue siendo el gran foco rojo que cobrará estragos en la economía mexicana. Todavía con la inercia del crecimiento internacional, este año alcanzará para que México se vea beneficiado.

Pero en 2022 México tendrá que dar muestra de su fortaleza propia. Y las políticas públicas que hasta ahora sigue el Gobierno Federal, de Andrés Manuel López Obrador, no generan esa confianza que se requiere para que fluya la inversión.

La Guardia Nacional ya no puede ser la solución. Otra caja china se destapó la semana pasada con el tema del gas LP y la intervención del Gobierno Federal para poder controlar el precio.

Esto pone en línea la decisión de centralizar o controlar todo el sector energético. Pero aquí el tema es más complejo que otros, como es el caso de la gasolina, porque el gas LP llega a los hogares en diferentes formas, no así la gasolina.

Todo parece ser un tema mediático de control. Es inminente que las autoridades se topen con un grave problema de logística, si es que de verdad quieren controlar la distribución.

Más bien parece una caja china para desviar la atención de los niveles de pobreza y de desempleo, que ponen en entredicho todas sus políticas públicas y su lema, “primero los pobres”.

No se debe olvidar que el primer mandatario dijo a los empresarios en abril y mayo que no les iba a ayudar, pero que el dinero iba a ser para apoyar a los pobres, y las recientes cifras de pobreza ponen al descubierto que no fue así.

Girar el timón sería lo ideal, los tiempos han cambiado y es urgente replantear las políticas públicas. No se puede seguir gastando y apostando a estrategias que a mediados de sexenio no tienen forma ni fondo.

Sin salirme de lo energético, Pemex, bajo la dirección de Octavio Romero Oropeza, debería voltear hacia una estrategia más propia de crecimiento.

Es cierto que la situación de esta paraestatal se debe a un mal manejo administrativo, que se exprimió sin control y hoy está quebrada. Pero el gobierno debe tomar decisiones que no afecten las finanzas públicas para luego comenzar a sanear a la empresa gubernamental, dados los compromisos internacionales que tiene.

Sin que ello implique el cierre a todas las alternativas energéticas verdes, porque sería aislarnos más.

Y es que el tema ya estaba fracturado en electricidad y gas, cuyos gremios tienen un factor común: el gobierno metiéndose a afectar la estructura.

Parece que se dice: 

“CFE, no me gusta lo verde, vamos a sacar energías más económicas, aunque ello implique restar economía a México”.

“Gas LP, no me gusta como están intermediando, me meto a intermediar, hago y genero polémica”.

Y viene el asunto de la complejidad de la gasolina importada y las afectaciones para el gremio. Ya verán, no tarda.

El mercado es tan grande y tan complejo que será muy difícil tener un avance importante, como se plantea hacer desde el Gobierno Federal.

El tema de la certidumbre del entorno para generar inversión y cambio de reglas, es el que se vuelve a poner en disyuntiva sin ventana para salir adelante. Vaya políticas públicas.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.

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