Hoy más que nunca, la empresa debe tomar un rol central en el desarrollo de la sociedad. No hay consenso en la clase política y hay poca conformidad de los ciudadanos con los deseos de los gobernantes. Las empresas tienen maneras diversas de ser socialmente responsables.

Hoy más que nunca, la empresa debe tomar un rol central en el desarrollo de la sociedad. No hay consenso en la clase política y hay poca conformidad de los ciudadanos con los deseos de los gobernantes. Las empresas tienen maneras diversas de ser socialmente responsables.

Alguna vez Indra Nooyi, directora ejecutiva de PepsiCo, dijo: Las empresas son como pequeñas repúblicas . En el 2015, Pemex tuvo ingresos cercanos a 68 millardos de dólares mientras que en el mismo año el PIB de Guatemala fue de 64 millardos de dólares. Alphabet (Google) tiene en efectivo un monto de 83 millardos de dólares, cantidad que es mayor que el total de reservas monetarias que tiene Canadá.

Entre Walmart y McDonald’s (y sus franquicias) tienen 4.2 millones de empleados mientras que en Uruguay, Panamá o Puerto Rico hay menos de 4 millones de personas en cada país. Por consecuencia, las empresas tienen un poder que, usado correctamente, pueden ayudar al desarrollo de la sociedad.

Milton Friedman sostenía que la responsabilidad social de la empresa era generar utilidades; pensamos que no todas las empresas definirían utilidad de la misma manera y por lo tanto podrían tener objetivos distintos. Además, que sólo generar utilidades no es suficiente para cubrir la responsabilidad social de una empresa.

Presentamos cuatro modelos institucionales que pueden coadyuvar al desarrollo de la sociedad.

1.- Filantropía: Son las instituciones sin fines de lucro que dedican sus recursos a atender una necesidad social. Ayudan a auxiliar problemas importantes que las empresas privadas no hacen; pero generalmente no son autosuficientes y dependen de donativos.

2.- Base de la pirámide: El académico C.K. Prahalad tiene la teoría de que a la sociedad económicamente marginada se le debe atender como un segmento de mercado más y no con la óptica de caridad. Esta perspectiva ayuda a las empresas a proveer bienes a las personas pobres, pero tiene el reto de ser rentable y se enfrenta al dilema ético sobre lucrar con personas de bajos recursos.

3.- Procesos responsables: Son aquellas instituciones que tienen procesos de negocios que son responsables con los empleados, clientes, proveedores y/o sociedad. Estas empresas siguen teniendo como objetivo final la generación de utilidades, pero sin sacrificar con ello el desarrollo de la sociedad.

4.- Emprendimiento social: Estas organizaciones tienen como fin resolver un problema social, pero sin sacrificar el elemento de negocio. A diferencia de la filantropía, estas empresas buscan ser autosustentables.

Al final, las empresas están formadas por personas, quienes a su vez tienen capacidades e intereses distintos. No podemos pedir a cada empresa resolver todos los problemas sociales, pero sí podemos exigir a las empresas a que contribuyan al desarrollo de la sociedad. En este artículo hemos compartimos cuatro maneras de hacerlo, que por supuesto no es un listado exhaustivo.

Cuando los empresarios y sus empresas piensen en responsabilidad social, pueden seguir las palabras de Carlos Llano, fundador del IPADE, la riqueza tiene que generar riqueza, no pobreza .

*Los autores son profesores del área académica de Análisis de Decisiones de IPADE Business School.

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