Por mandato del Tribunal Electoral, el Intituto Nacional Electoral organiza por primera vez en el estado de Colima, de forma directa, una elección a gobernador. Se trata de una contienda extraordinaria (se anuló la ordinaria) y pese a un calendario apretado de cara a que abran las urnas el próximo 17 de enero, se han fijado ya reglas y formato desde la autoridad nacional para el debate que sostendrán quienes compiten por el respaldo ciudadano en aquella entidad.

Los encuentros cara a cara entre quienes representan ofertas políticas distintas, permiten a las y los electores contrastar sus ideas (o ausencia de éstas) y ubicar con mayor nitidez las propuestas o visiones de candidaturas en relación con temas concretos, es un ejercicio que favorece el voto razonado porque abona a definir si hay identificación o rechazo, respecto de esas posturas cuando se clarifican.

A diferencia de los spots cortos con los que se dan a conocer candidaturas o signos partidistas de forma individual, los debates tienen mucho menos riesgo de atomizar ideas, o repetir frases muy genéricas.

Los debates generan información y mensajes menos acotados y dispersos, porque concentran a todos los involucrados en un mismo espacio e implican respuestas espontáneas y útiles para decidir el voto, alejan de la deliberación política los guiones de publicistas que sacrifican contenido y propuesta por jingles y frases pegajosas.

Poco a poco van dándose pasos para mejorar la calidad de los formatos para estos ejercicios fundamentales en la deliberación democrática. Destaco algunos elementos que estarán presentes el próximo 10 de enero en Colima, cuando se celebre su debate por la gubernatura:

1. Durará 1 hora 38 minutos. 2. Será moderado por el periodista Leonardo Curzio, quien tendrá un papel activo porque no sólo asignará la palabra, también presentará los asuntos que van a discutirse y elegirá preguntas de redes sociales y ciudadanos grabados previamente para motivar comentarios de los participantes. 3. No hay restricción excesiva para manejo de cámaras y se pueden por lo tanto mostrar reacciones de aludidos o enfocar lo que muestren. 4. Quienes debatirán lo harán sentados y no en atril (una de las discusiones en el 2012), buscando que no sea tan rígido el entorno y considerando que serán casi dos horas. 5. Será en un set de TV, con la calidad de imagen necesaria para que lo transmita cualquier televisora. 6. Se abordarán tres temas en bloques donde habrá réplica y contrarréplica (los temas son: economía, seguridad y combate a la corrupción y transparencia). 7. Va a celebrarse en las instalaciones de la Universidad de Colima. 8. Las candidaturas podrán ocupar materiales de apoyo pero no interrumpirse, ni usar aparatos electrónicos. 9. La producción estará a cargo de Martín Pérez Islas, quien fue responsable del segundo debate presidencial en el 2012 y mostró capacidad para solventar un formato complejo técnicamente entonces, porque requería manejo de cronómetros y bolsas de tiempo de libre uso por parte de la candidata y los candidatos.

Ya tuvimos un debate por la gubernatura de Colima en la elección ordinaria y en este nuevo debate, como siempre, fue complejo encontrar un formato más flexible, pero creo que hay elementos que van a favorecer a los actores políticos exponer sus ofertas y a las y los electores contrastarlas y valorarlas antes de votar.

Será responsabilidad de la y de los candidatos aprovechar las intervenciones que les corresponderán para transmitirle a los electores sus ofertas y valoraciones concretas sobre los temas. Es deseable que no ocupen el tiempo sólo en mensajes de ataques personales o descalificaciones. Serán, otra vez, las y los electores quienes libremente decidan qué candidatura es la más idónea para ocupar la gubernatura de la entidad.

*Consejero del INE.

@MarcoBanos