Buenos días, buenas tardes o buenas noches, siempre un placer saludarte.

Vayamos al punto si me lo permites diciendo que el hemisferio norte del planeta está en pleno verano y con ello la reactivación de la demanda que intenta ponerse de nuevo a tono con lo que teníamos en el pasado antes de la pandemia de Covid-19.

Hemos destruido consumo que no retornará y eso tiene un impacto económico muy importante, este año nos hará ir al pasado. En días recientes escuché a un analista económico decir que nos montaremos al auto de Volver al Futuro y le programaremos una marcha atrás.

La idea es con lo anterior plantear que si México presupuesta crecimientos anuales del PIB a razón de 2%, y el 2020 nos hace perder como nación 10 puntos del PIB, tardaremos cinco años en regresar a la forma económica que teníamos antes de entrar en este estruendoso 2020. Y esto no es solo para Mexico, aplica en similitud a muchas naciones, con la diferencia que el avance de regreso al presente, en algunos lugares del planeta puede tomar pronta tracción gracias a los planes de estímulo económico de corto plazo que garantizan el largo plazo.

En México tenemos mucho camino que andar sin duda, pero muchas oportunidades a la vez. El tratado comercial con Estados Unidos y Canadá debe ser una oportunidad muy especial para conectar cadenas de suministro especiales y específicas. La pandemia nos enseña que la dependencia manufacturera es una vulnerabilidad para los países desarrollados, y con ello la regionalización de una cadena de abasto que conecte fácilmente es elemental.

Las empresas de nuestros socios comerciales al norte estarán privilegiando la integración del suministro que en el peor de los casos este a “tiro de camión”, si me permites la expresión, y eso podría detonar en México una crecida en emprendimientos multiplicadores de empleo y contribución, justo lo que más necesitamos.

La Casa Blanca se prepara para plantear la siguiente etapa de apoyo económico, y esa tiene mucho que ver con la liga entre crisis y expansión económica, con ello es posible ver una gran inversión en infraestructura, algo que sin duda puede ser benéfico para nuestro país.

Un proyecto de infraestructura sin duda es alcista, desafortunadamente no todos los commodities y en ello quiero recargar el resto del comentario. México está pasando en algunas zonas productivas  problemas justo al tiempo de cosecha, sumado a ello, una caída generalizada de los precios agrícolas, las expectativas son complicadas en ese sentido y el campo mexicano tiene poco para defenderse.

Los productores norteamericanos han sido fuertemente golpeados por la guerra comercial con China, sin embargo, la administración en turno les ha puesto una red de seguridad al ingreso con pagos compensatorios, estos pagos han permitido que el productor norteamericano sea capaz de aguantar la falta de venta en términos de liquidez y seguir produciendo. Sin duda, estamos en camino de ver un récord productivo (clima mediante) de granos y oleaginosas en el país vecino que sin duda tendrá un impacto bajista en los precios internacionales, mismos que son seguidos como referencia en Mexico, con una gran diferencia.

Los costos y condiciones productivas no son similares, los productores mexicanos no pueden competir uno a uno con un diferencial tan grande entre cargas impositivas, costos de energéticos, costos financieros, y anexos.

La producción estadounidense no está sola, el mundo sigue proponiendo grandes producciones agrícolas y en breve veremos más de 81 millones de toneladas de trigo ruso entrar en labores de cosecha, a ellos sumaremos lo que ya está en marcha como cosecha tardía de maíz brasileño, maíz ucraniano, maíz argentino y si seguimos haciendo cuentas el resultado es abasto creciente que opaca a la capacidad de consumo real en un mundo que sigue parcialmente paralizado tras el tema pandémico.

El caso es destacar que el mundo sigue produciendo alimentos como siempre, mientras los consumos se hacen erráticos y responden a oleajes de necesidad.

Pero ¿qué va a pasar cuando la parálisis termine por lastimar a los consumidores que sin capacidad económica pongan freno al consumo que sale de las líneas de lo informal?

Bueno, pues regresaremos en el tiempo, justo como lo que te comentaba al arranque haciendo referencia a la película de “Volver al Futuro”. Nos vamos para atrás, pero con muchas oportunidades por delante, ojalá podamos capitalizar lo que podría hacernos regresar al presente antes de tocar un futuro incierto.

¿Y para eso de la administración de riesgos, estas en buenas manos?

Ánimo.

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