En la economía del mundo los nudos de vulnerabilidad, resultado de la crisis económica global, están muy apretados. Desatarlos es muy complicado por la interdependencia de los países en un contexto globalizado.

Veamos, por ejemplo, a EU y China. Para cierto equilibrio mundial, lo que China necesita hacer es elevar su consumo interno y reducir su tasa de ahorro. Como indicó un economista chino: Es como encontrar la flor de los 1,000 pétalos. Esa flor no existe .

Coyunturalmente, la razón de un deseable mayor consumo chino obedece a la reducida demanda de EU, Europa y Japón. El gobierno chino ya empezó con algo para crear una sociedad de consumo, pero es insuficiente.

China es el mayor ahorrador del mundo. Si eleva el consumo, bajaría su ahorro y con ello tendría un menor nivel de reservas y menos inversiones en bonos en dólares. Eso para EU es un gran problema porque no reduce su déficit fiscal, mientras China compre sus bonos.

Si el mayor ahorrador empieza a consumir y el mayor consumidor no empieza a ahorrar, ¿cómo se financiaría EU? En la Unión Americana se vive el exceso de gasto en consumo con tarjeta de crédito. Su deuda externa e interna es muy alta, el ahorro está por los suelos, el déficit comercial es demasiado elevado, la producción es baja en su crecimiento y por tanto la generación de empleos es insuficiente. A nivel global, es una economía muy vulnerable.

Stephen Roach, presidente de Morgan Stanley Asia, caracteriza el problema de la conducción económica así: La economía de EU ha sido secuestrada durante mucho tiempo por una ideología muy dañina... El Informe del Congreso sobre la crisis es esclarecedor: la ideología de los libertarios del mercado que llevaban las riendas de la economía, esa carrera por la desregulación, esa falta de supervisión fue la receta del desastre. Necesitamos una fuerte regulación y supervisión ante la complejidad de esos mercados. Y la necesitamos ya . Roach es un profesional de las finanzas y un alto Ejecutivo de uno de los bancos mas importantes del mundo.

Vistas así las cosas, el nuevo Director Gerente del FMI tendrá que seguir las reformas realizadas por el anterior directivo para resolver los desequilibrios fiscales, sobre todo de EU, Europa y Japón, que por ello han disminuido sus tasas de crecimiento económico. También los países emergentes deberían pasar de las palabras a los hechos y proposiciones.