CONAPESCA y la industria pesquera celebran el triunfo de México en la controversia ante la OMC sobre barreras no arancelarias al atún mexicano en Estados Unidos. Nada sobre la salud y sostenibilidad de la pesquería de atún, ni sobre el exterminio de tiburones y otras especies que esta conlleva. Y mientras, pasa de noche en los medios de comunicación un avance extraordinario para la conservación y la vigencia del estado de derecho en mares y costas de nuestro país: la creación de la Guardia Costera de México.

La pesquería de atún aleta amarilla en el Pacífico Oriental se encuentra al máximo de su rendimiento sostenible de acuerdo a los últimos datos de desove/biomasa, o muy cerca de entrar en sobreexplotación y declive. La población de atún aleta azul se ha sobreexplotado (entre México y Japón) hasta colapsarla a 2.6% de su tamaño original. El fin del embargo atunero significará un mayor esfuerzo pesquero, y probablemente acelerará la tendencia hacia la sobreexplotación del atún aleta amarilla. Tendrá el mismo destino que el atún aleta azul.

No es ninguna buena noticia para México, dado que nuestro país no cuenta con una autoridad independiente en materia de pesca; la que existe (Conapesca) está capturada por la industria. Lo peor es que la pesca del atún, si bien ha disminuido considerablemente la matanza de delfines (gracias al embargo comercial), no sólo sigue pescando cardúmenes de atún asociados a delfines, sino también asociados a diversas especies de tiburones y tortugas. Muchas especies de tiburones (tigres, sedosos, punta blanca, martillos) están al borde de la extinción, y son diezmadas por la pesca del atún dado que los escualos nadan por debajo y son atrapados y muertos sin clemencia por las redes de cerco atunero. Es muy rentable, ya que las aletas de tiburón son exportadas a China; el resto es frecuentemente tirado al mar. En cuanto a delfines, la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) dominada en tándem con Conapesca no ha hecho ninguna evaluación de poblaciones, impacto y mortandad en más de 12 años. De tiburones, no ha realizado nunca alguna, ni ha emprendido ninguna acción relevante, aparte de resoluciones que no se cumplen. Tal vez haga falta otro embargo. Recordemos que en otros casos (Alto Mar de Cortés) en las pesquerías de Totoaba, Corvina y Camarón la industria pesquera mexicana ha llevado a la extinción a la vaquita marina. También, ha provocado que la UNESCO considere retirar el estatus de Patrimonio Mundial a las Islas del Mar de Cortés dados los desmanes ecológicos de la pesca comercial.

Algo bueno y de gran alcance: revirtiendo tendencias, la Secretaría de Marina Armada de México y la Presidencia de la República lograron en días pasados la aprobación en Cámara de Diputados y de Senadores de algo fundamental para la vigencia del Estado de Derecho en mares y costas. En efecto, se modifica el Artículo 30 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, y el Artículo 2 de la Ley Orgánica de la Armada de México designando a la Guardia Costera a través de la Armada de México, para hacerse cargo de la vigilancia, inspección y verificación en los mares, costas y recintos portuarios del país en los temas relevantes de acuerdo a la legislación vigente. También, para llevar ante la justicia a los presuntos responsables de delitos. Esto significa que la Guardia Costera de México podrá realizar tareas de aplicación de la ley en pesca (recordemos que casi la mitad de la pesca en México es ilegal), Zona Federal y descarga de aguas residuales. Enhorabuena, es instrumento vital de política ambiental y sustentabilidad en los mares y costas de México.