El jueves de la semana pasada Facebook sufrió una de las caídas más estrepitosas que se recuerden en Wall Street. En un día perdió 19% de su valor, es decir, 120,000 millones de dólares. Un récord histórico. Ninguna otra compañía estadounidense se había descapitalizado tanto en menos de 24 horas.

El descalabro se produjo por dos noticias negativas. La primera: un informe de ganancias que estuvo por debajo de las expectativas de los analistas. Y la segunda: las declaraciones del director financiero de Facebook, David Wehner, quien dijo que los obstáculos que ha atravesado la compañía en los últimos meses —el escándalo ruso, la presión del Congreso de los Estados Unidos, entre otros— podrían golpear los ingresos en lo que queda del año.

El desplome de Facebook precipitó un pánico entre los inversionistas de los títulos tecnológicos. Las empresas del bloque FAANG (Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Alphabet) han perdido 5.3% de su valor y algunos analistas estiman que la cifra podría llegar a 30 por ciento.

La movida bursátil negativa del bloque FAANG opacó otras noticias importantes que se produjeron en el apasionante y cada vez más sorprendente campo de la tecnología. Como por ejemplo, el último estudio de la NASA.

En una de sus múltiples y muy serias investigaciones, la NASA tumbó la idea de Elon Musk, probablemente uno de los hombres más visionarios e intrépidos que haya habido en la historia, de utilizar explosiones termonucleares en Marte para propiciar las condiciones que diesen lugar al nacimiento de una atmósfera.

La NASA, quien siempre fundamenta sus respuestas, fue categórica. “No es posible”. Según el estudio, publicado el lunes en Nature Astronomy, no hay suficientes gases atrapados en Marte para generar la atmósfera que permita la preservación de la vida.

En tanto, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos anunció que usará inteligencia artificial a gran escala por primera vez en su historia para completar tareas cotidianas. Realizará una inversión de 885 millones de dólares para competir con los últimos avances que han tenido los chinos y rusos en este campo.

El Departamento quiere procesar los miles de millones de piezas de datos que tienen en sus sistemas a través de máquinas y liberar de esta carga a miles de funcionarios para destinarlos a otras operaciones de mayor envergadura. Pero no todo sucedió en Estados Unidos. En China, los centros de rehabilitación de drogadictos comenzaron a incorporar tecnología de realidad virtual (RV) para detectar a los pacientes que mienten sobre si siguen consumiendo.

¿Cómo funciona dicha tecnología? La máquina de RV simula situaciones que le permiten a una máquina detectar las emociones de los pacientes al enfrentarlos a situaciones donde hay drogas. La máquina mide el movimiento de los ojos, si hay un incremento en la temperatura corporal y el pulso. Expertos señalan que esta tecnología eventualmente será instalada en empresas que quieran saber si sus empleados son adictos a las drogas o no.

Por último, una noticia que puede parecer menor, pero no lo es: YouTube cedió a las presiones del mercado y habilitó la opción de videos verticales en su plataforma, una clara muestra de quién manda hoy: la audiencia.