Este año se invertirán en el Distrito Federal poco más de 40,000 millones de pesos en infraestructura, lo que ratifica en forma contundente a la capital de México, como pasó también en el 2009, como la ciudad más competitiva del país.

Ayer, durante el Foro Capital de la Inversión, realizado por El Economista, el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard Casaubon, reiteró que la infraestructura es eje de las estrategias con que pretende garantizar el desarrollo de la entidad.

Para ello, destacó, su gobierno pretende mantener un alto ritmo de inversión pública, avalando esto con finanzas públicas sólidas, al mismo tiempo que promueve y crea condiciones que permitan elevar aceleradamente el ritmo de inversión privada.

Y hay que reconocer que, en este caso, el término finanzas sólidas va mucho más allá de su balance, implica además creatividad para generar nuevos mecanismos que permitan acceder a los mercados y formalizar innovadores modelos de participación privada.

De hecho, aun a pesar de ser la entidad que en proporción de su gasto recibe menor participación de recursos federales (cerca de 50% del total, cuando en otros estados los recursos federales representan hasta 90% del total), la inversión en infraestructura representa ya 50.6% del gasto total, lo que muestra un claro avance respecto del 2006, en que este indicador se ubicaba apenas en alrededor de 20 por ciento.

Como resultado de esto, durante el periodo 2007-2009, la inversión en infraestructura en territorio chilango fue superior a 182,000 millones de pesos, de los cuales 114,000 millones correspondieron a recursos públicos y el resto a inversión privada.

En el mismo Foro, al profundizar en las estrategias con que el gobierno capitalino pretende elevar la inversión en infraestructura, el secretario de Finanzas de la entidad, Mario Delgado Carrillo, aseguró que este objetivo se sustenta en tres aspectos: finanzas públicas sanas y equilibradas, atractivos incentivos fiscales para promover la inversión e innovadores modelos de coinversión pública-privada.

Ejemplo de la eficiencia de estas medidas es el resultado de la estrategia de incentivos fiscales, porque si bien el gobierno capitalino cedió 850 millones de pesos, esto sirvió para atraer inversiones privadas superiores a 40,000 millones; esto es, a cada peso de incentivo, correspondieron 52 de recursos privados.

Pero no todas las obras realizadas en el DF implican necesariamente elevadas inversiones Porque junto con la inversión en infraestructura más importante del país, la Línea 12 del Metro, conviven iniciativas fruto de la inteligencia que implican de igual forma enormes beneficios en materia de vialidad.

¿Cómo cuáles? Pues como la decisión de infraccionar a los automovilistas que por no respetar los semáforos se conviertan en tapones de tránsito en los cruces de calles y avenidas.

¿Costo de la obra? Algunos tambos de pintura y la mano de obra necesaria para pintar las cebras que señalen, dicho en términos futboleros, el área chica sujeta a penalización.

No es primera vez que Ebrard muestra su ingenio para generar obras sin obras . Hace ya algunos años, siendo jefe de la policía capitalina, fue también su idea evitar las vueltas en avenida Insurgentes, lo que representó, fuera de toda duda, una de las medidas de ordenamiento vial más importantes en la historia reciente de la ciudad de México.

La verdad no es mala combinación Políticas públicas encaminadas a incrementar la inversión en infraestructura, que no están peleadas con el uso del sentido común.

Vivienda en el DF

Y ya entrados en la chilanguidad, vale la pena destacar dos noticias del ámbito legislativo: la reactivación de la vieja Norma 26, que permite que en casos muy específicos se eliminen los cajones de estacionamiento de los proyectos de vivienda y la prohibición de destinar a uso habitacional los inmuebles catalogados del Centro Histórico.

Es interesante la contradicción, porque mientras la Norma 26 permitirá ofrecer vivienda a la población de menores ingresos, prohibir dar uso habitacional a los inmuebles catalogados, les vuelve a cerrar esta oportunidad, evitando de paso reciclar suelo subutilizado.

¿Qué será? ¿Qué los miembros de la Asamblea Legislativa del DF no entienden el alcance de sus acciones?