Para Mi Montse

Pasadas las 12:03 del día, un fuerte sismo sacudió a la Ciudad de México. Su magnitud, como deben de saber, fue de 7.8 grados Richter. Hasta ahora, según el Sismológico, ya tuvo tres réplicas, dos de ellas superiores a los 5 grados. Hasta ahora, a las 13:52, no se han reportado daños de consideración. Segúnel portal de CNNExpansión, la magnitud del movimiento es suficiente para calificarle de terremoto .

Podría yo decir que lo primero que hice al sentir el temblor, fue remitirme a un reporte del Foro Económico Mundial (WEF), del que di cuenta en el impreso de El Economista, del 29 de abril del año 2011 donde los expertos internacionales destacaron que el gobierno mexicano ha sido uno de los que más avances han logrado para aplicar una exitosa cultura preventiva ante los terremotos.

Pero estaría mintiendo. Obviamente, como cualquier madre de esta ciudad, en lo primero que pensé fue en tener a mis hijas conmigo. En fin, aquí la nota:

Al interior del reporte titulado Un panorama de la administración del riesgo de desastres naturales , especialistas del WEF evidenciaron que al ser México un país proclive a sufrir este tipo de eventos, se han desarrollado una serie políticas públicas y regulaciones que han promovido códigos de edificaciones más seguras y de materiales más resistentes.

Cuando yo leí estas observaciones, también me mostré escéptica, pues de pronto me dejo cegar por el pesimismo de la llamada opinión pública , donde todo son críticas y observaciones negativas a los gobiernos de cualquier partido.

Sin embargo, tras haber vivido este nuevo sismo en un edificio de siete pisos, veo la gran ventaja que tenemos en México, de que las autoridades –ignoro exactamente quienes- hayan promovido cambios que nos han protegido de sismos de importante intensidad. (Por cierto, ni se dañó el edificio, ni hubo víctimas que lamentar en la ciudad de México ni en Guerrero o Oaxaca, donde se fijó el epicentro).

MEJORA EN GESTIÓN DE RIESGOS

En el análisis del WEF, especialistas del organismo precisaron que ésta mejor gestión de riesgos de México se observa al haberse reducido significativamente el número de víctimas mortales y de daños en las construcciones desde el terremoto de 1985, hasta el de Colima del año 2003. Así que en México las autoridades sí saben aprender las duras lecciones que les han impuesto.

"El terremoto de 1985 sirvió como una llamada de atención para la planificación de desastres naturales en todo el país. México ha dado pasos importantes en la solución de riesgos de terremoto, junto con la mejora de control y difusión de códigos de la construcción, así como la serie de programas educativos que aplican para generar una cultura de protección , refirieron.

En el mismo documento destacaron también la oportuna contratación del bono de catástrofe con el Banco Mundial, del que México fue uno de los primeros clientes.

Gracias a esta especie de seguro que tiene contratado el país con el Banco, en un remoto caso de que se presente un meteoro de importantes dimensiones, el Banco pagará una especie de prima de riesgo al país, que le ayudará en las tareas de la reconstrucción.

Obviamente nos espantamos aún. Pero con el conocimiento se pueden reducir los miedos y me parece interesante recordar estudios como el que les he compartido, para poner en su justa medida cualquier situación que se escapa de nuestras manos. En cuanto tenga a mi Montse en mis brazos, revisaré de nuevo el estudio del WEF.