El silencio en política también se escucha. La retórica, por el contrario, hace hablar a los políticos. La ideología, los adormece.

La primera gran protesta del siglo en Cuba ocurrió el domingo pasado y no todos los gobiernos latinoamericanos reaccionaron de manera pública.

El Frente Amplio del presidente uruguayo Luis Lacalle Pou presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados, y aprobó ayer, tras un extenso debate, un documento de seis puntos que condena la "escalada represiva" y de "incitación a la violencia" del "régimen dictatorial" que encabeza el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

En Argentina, luego de una consulta del canciller Felipe Solá con el embajador argentino Luis Alfredo Ilarregui, optó por la “no injerencia de Argentina en los asuntos internos de Cuba”, reportó Infobae. El martes, el presidente Alberto Fernández mencionó: “No conozco exactamente la dimensión del problema en Cuba. No es Argentina ni ningún país del mundo el que tiene que decir qué debe hacer Cuba”.

Fernández citó al presidente López Obrador: “Lo que tengo claro, como dijo Manuel López Obrador (sic), es que si realmente nos preocupa lo que pasa, terminemos con los bloqueos”.

Desde Brasil, el presidente Bolsonaro dijo el lunes: “El día de ayer fue un día muy triste por lo que pasó en Cuba (...) Fueron a pedir libertad y recibieron balas de goma, golpes y prisión”.

El salvadoreño Nayib Bukele retuiteó un mensaje de la diputada del partido opositori Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) Anabel Belloso: “Al final, será Cuba la que resuelva su situación interna sin injerencia de ningún país”. Acto seguido, Bukele continuó tuiteando goles de la selección de futbol salvadoreña en la Copa de Oro.

El presidente de Guatemala eligió el silencio. El martes anunció el estado de prevención ante protestas en Guatemala contra la corrupción. En Honduras, Juan Orlando Hernández también eligió el silencio para fijar su postura por lo ocurrido en Cuba.

El mandatario de Bolivia Luis Arce expresó que los problemas en la isla caribeña “deben ser resueltos por los cubanos, sin ninguna injerencia”. Agregó que el gobierno de Cuba “enfrenta la desinformación y el ataque del extranjero”.

En Caracas, Nicolás Maduro ofreció “todo el apoyo” al “gobierno revolucionario” de Cuba. Agregó que “ahora sale el imperio norteamericano a decir sandeces. Si de verdad los Estados Unidos y los opositores extremistas (…) quieren paliar y ayudar al pueblo de Cuba, que levanten de inmediato todas las sanciones y el bloqueo”.

La cancillería peruana expresó el pronunciamiento del Gobierno transitorio de Francisco Sagasti. El comunicado respalda el derecho de los cubanos a manifestarse libre y pacíficamente. En su cuenta de Twitter, el presidente Sagasti no mencionó nada sobre el tema.

Laurentino Cortizo, presidente de Panamá no hizo ninguna referencia sobre Cuba. El lunes pasado inició una gira de trabajo por Estados Unidos.

El colombiano Iván Duque comentó: “El llamado que hace la sociedad (cubana) es tener libertad para elegir en democracia”. Agregó: “Los pueblos lo que están pidiendo es la libertad de elegir y por eso en países como el nuestro cada cuatro años se renueva ese mandato”.

En Ecuador, el presidente Guillermo Lasso no comentó nada sobre las manifestaciones.

En República Dominicana la situación en Cuba está más lejana que la crisis en Haití. O así lo parece tras el silencio de su presidente Luis Abinader sobre las manifestaciones del domingo.

En México ya conocemos la opinión del presidente López Obrador. “Autodeterminación de los pueblos”.

Así se ve a Cuba desde Latinoamérica.

@faustopretelin

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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