El gasto total realizado por los hogares para cubrir sus necesidades de salud fue de 628,061 millones de pesos en el 2015.

Cuando una persona es diagnosticada de cáncer avanzado en automático la familia se debe reorganizar para ver cómo apoyarlo, acompañarlo, trasladarlo a sus terapias, atenderlo con comida y cuidados especiales.

La gran mayoría de las veces esa labor la hace una mujer, ya sea esposa, hermana, hija o madre. Es trabajo no remunerado que implica una enorme aportación a la economía familiar; de otro modo, se debe pagar a una cuidadora de tiempo completo.

Es común que un enfermo grave en casa derive en que otro miembro de la familia se salga de trabajar. Y a veces se pierden dos ingresos: el del paciente y el de quien quede a su cuidado.

Esos costos para la economía familiar trasladados a la economía nacional son enormes, y es importante que se cuantifiquen porque son situaciones que demeritan la productividad del país.

De acuerdo con la Cuenta Satélite del Sector Salud de México 2015, que recién publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las horas invertidas en los hogares en cuidados de salud no remunerados equivalen a 1% del Producto Interno Bruto (PIB), y 80% de ese 1% son mujeres que no cobran un centavo y que están subsidiando al sistema de salud. Son personas que podrían estar trabajando generando ingresos y consumiendo más, pero el sistema de salud les delega esa labor de ver por la salud familiar y asume el costo de no tenerlos en una labor más productiva económicamente.

Ese trabajo no remunerado en salud (TNRS) contempla el tiempo destinado por los integrantes del hogar a los cuidados de salud tanto preventivos como a enfermos temporales o crónicos así como a personas con discapacidad, del propio hogar y de otros hogares, además del trabajo voluntario efectuado a través de las instituciones no lucrativas que brindan servicios de salud.

Es un avance relevante que ese estudio del Inegi calcule la valoración económica del trabajo no remunerado en el cuidado de la salud. Y es importante porque en principio se reconoce por primera vez con toda certeza que esa labor, hasta ahora no cuantificada, sí es productiva. Con ello deja de ser invisible, y al darle visibilidad el Inegi permite ampliar la frontera de la producción, reconoce y le hace justicia a la utilidad de estos servicios de y para los integrantes del hogar.

Se reafirma asimismo con esa Cuenta Satélite que los hogares constituyen un importante actor para el sector salud. Y es que los integrantes del hogar asumen un doble propósito: como consumidores finales de bienes y servicios para el cuidado de la salud y como proveedores de bienes y servicios para autoconsumo dentro y fuera del hogar.

Así, tenemos que en el 2015 el gasto realizado directamente por los hogares para cubrir sus necesidades de salud ascendió a 447,059 millones de pesos (aquí, sin contar el valor económico del trabajo no remunerado), lo que representó 42.3% del gasto de consumo final de bienes y servicios relacionados con la salud.

Hablando específicamente del trabajo no remunerado que los hogares destinan al cuidado de la salud, fue equivalente a poco más de 181,000 millones de pesos.

Esto significa que, en el año que reporta el estudio, el gasto total que los hogares realizaron directamente y a través de su trabajo no remunerado ascendió a más de 628,061 millones de pesos.

Hablando del consumo de bienes y servicios para el cuidado de la salud que realizan los hogares, el gasto en medicamentos y otros bienes concentró 64.3%; seguido de las consultas médicas (15.7%); los bienes y servicios de apoyo, en los que se encuentran, por ejemplo, servicios de seguros médicos, de investigación y desarrollo y bienes como desinfectantes y dentífricos (8.6%); los servicios hospitalarios (7%), y el restante 4.4% se destinó a otros servicios asociados con el cuidado de la salud.

Los datos que reporta el Inegi en esa Cuenta Satélite del Sector Salud permiten dimensionar la importancia de este sector y apoyar la toma de decisiones en los sectores público y privado.