Buen día, buenas tardes o muy buenas noches, según sea el tiempo de lectura, te saludo con gusto en tiempos de volatilidad y, si me permites usar lo anterior como el tema del día, diremos que, finalmente, los mercados agrícolas en el mundo cambiaron. Pasamos muy rápidamente de ser bajistas por méritos fundamentales a ser alcistas por temas técnicos

La velocidad del movimiento fue tempestivo y a mucha gente se le escaparon las tortugas. Dicen que los mercados se mantienen irracionales más tiempo que uno solvente y en buena medida eso es justo lo que estamos presenciando.

Ubícate en los tiempos en los que el abasto agrícola se multiplicaba y el campo ligaba cosechas récord una tras otra alternando hemisferios. Eso implica que teníamos un ciclo agrícola potente en el hemisferio norte y uno poderoso en el sur. La combinación de nuevas tecnologías productivas y la bonanza climática hicieron que los rendimientos simplemente explotaran y con ello los inventarios se multiplicaron.

Justo aquí entrábamos a un nuevo ciclo sudamericano, llegábamos llenos de mercadería y seguros de que, si se ligaba un ciclo agrícola normal en Sudamérica, los precios agrícolas hubiesen tenido que romper una nueva frontera de precios a la baja no vista hacia mucho tiempo y, mientras los compradores se relamían los bigotes ante dicha posibilidad, dejaron que el clima hiciera su parte justa hasta que dejo de hacerse.

En Argentina se tornó un problema y lo sigue siendo: lleva más de cuatro meses en una sequía inédita que no termina y sigue mermando los cultivos. El mercado entendió que las cosas habían cambiado y los primeros en reaccionar a la primera provocación fueron los especuladores que venían navegando todos juntos en el barco de las bajas eternas. Los especuladores vieron el amanecer este año con un récord de posiciones vendidas si sumamos todo el maíz, trigo y soya que tenían vendido, apostando a que el precio cayera más aún.

Cuando las cosas en lo climático empezaron a cambiar, sus beneficios se comenzaron a limitar y la primera labor fue recortar su posición de riesgo.

Usaré al maíz como ejemplo. Imagina que este año los especuladores managed money tenían una posición vendida de maíz cercana a 32 millones de toneladas y la primera instrucción fue la de recomprar todo su short y neutralizar su posición en lo que se calmaban las aguas y eso fue justo lo que sucedió: las aguas se calmaron de más y la lluvia nunca llegó a Argentina, obligándose a cambiar de querencia y se montaron en el lado comprado o long edificando al momento una posición comprada muy de 21 millones de toneladas.

Si los fondos compraban, alguien vendía y en ese intercambio la contraparte fue el productor, especialmente el estadounidense que está lleno de inventarios. Estos productores encontraron en esta mala fortuna climática de Argentina el mejor momento para hacer dinero con el maíz que almacenaban y que veían caer de precio.

Después de toda esta limpia, el productor de EU está más cómodo, ha vendido lo que requería vender y guarda inventarios de seguridad. Estos productores en la parte sur del cinturón productor ya empezaron a sembrar maíz.

Antes de cambiar de tema, digamos que Sudamérica no está finalizada, la cosecha de soya en Argentina será inferior a 44 millones de toneladas cuando se esperaba que fuera de 57 millones y, del lado del maíz, se espera que se logren 34 millones de toneladas cuando 42 millones era lo presupuestado. Brasil cosechará 115 millones de toneladas de soya , por China.

Así las cosas, con la soya, los brasileros y los chinos aplicarán una política mutua de intercambio gracias a la astringencia comercial de la Casa Blanca; en el ínter, los brasileros tendrán que hacer crecer su maíz de segunda o tardío sin contratiempos para poder neutralizar un poco a EU que en este momento es amo y señor de la comercialización mundial de maíz.

EU está solo en este momento y eso hace sentir que le aplicarán la política de lengua dentro de cachete a quien se descuide o llegue con urgencias y no se siente como una posición estratégica favorable.

Estando donde estamos nos sentimos alcistas en maíz, bajistas en harina de soya, neutrales en trigo, pero con inclinación alcista y muy incómodos con el tipo de cambio en México que, sin duda, tendrá ires y venires según se den las cosas con la negociación del TLCAN y las elecciones.

Rematemos diciendo que si México piensa jugar inteligentemente y abrir mercados sudamericanos para alternar el dominio de la compra norteamericana ya va tarde, los chinos no juegan a la comidita y están muy adelante en la negociación y estrategia para no depender de los americanos tanto.

Éste es un año en donde va a faltar grano en Argentina y eso va a obligar a México a depender más y más de los norteamericanos. Ese arbitraje este año se nos fue.

Dejemos estas líneas hasta aquí y en tiempo de volatilidad te pregunto ¿estás en buenas manos?

Ánimo

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