Pareciera una noticia como cualquier otra: Robbie Bach y J.Allard abandonan Microsoft.

No se trata de un simple movimiento de ejecutivos sino de una estrategia que apunta a que Microsoft sí está dispuesta a todo para convertirse en una empresa de gadgets, sin abandonar el mercado de Internet y de software.

¿Le suena conocido el nombre de Robbie Bach? Quizás no. Pero sí le resultará familiar la marca Xbox, la consola de videojuegos Bach lanzara en el 2001 y que ha vendido más de 24 millones de unidades.

Mientras que J. Allard es quien animó a crear el Zune (no hay en México), un reproductor de música digital para competir con el iPod de Apple. Era considerado el alma que relanzaría a Microsoft a una nueva era.

A unas horas de que se hiciera oficial la salida de ambos, los comentarios no se han hecho esperar.

Microsoft cree que Zune, sus celulares y todas las cosas que no le pegan, se volverán famosas sólo por deshacerse de los ejecutivos que los lanzaron , dice un comentario en Twitter. Una opinión que pone el dedo en la llaga

Para darse una idea del hueco que dejan, basta con saber que la división de Dispositivos Móviles y de Entretenimiento de Microsoft, comandada por ambos, se creó para lograr que la firma entrara a mercados en donde otros ya le llevan ventaja: Internet y redes sociales, celulares, lectores de libros digitales y pantallas touch, software de código abierto y demás monerías que hoy se venden como pan caliente.

A esta división pertenecen la consola Xbox y sus juegos, la comunidad virtual de jugadores Xbox Live, productos de consumo como celulares, teclados, ratones y cámaras web, así como el reproductor de música Zune, la plataforma Windows Mobile (software para dispositivos móviles) y el Media Room (software para ver TV vía web), entre otras.

La mayoría de productos y proyectos aquí enumerados no han logrado saltar a la fama, aún la misma Xbox ha visto mermadas sus ventas ante la popularidad del Wii.

¿Pruebas? Las ganancias obtenidas por la venta de todos los productos incluidos en esta división sólo representaron en el 2009, 13% de las ganancias totales de la empresa. Incluso, cayeron respecto al año pasado. En el 2009 fueron de 7,753 millones de dólares y en el 2008, de 8,206 millones de dólares.

Habrá quien considere todo esto una auténtica blasfemia, después de todo Microsoft sigue siendo una máquina poderosa: es una firma que vale 59 mil millones de dólares, una de las marcas más populares del mundo, e incluso, la que más ejecutivos millonarios ha arrojado (no sólo Bill Gates).

En redes sociales algunos aseguran que es una calumnia pensar que estos movimientos son un acto desesperado por levantar las ventas de Microsoft: Son sólo cambios , dice uno.

Aunque también hay quienes molestos piden, desde sus blogs, la cabeza de Steve Ballmer, el actual CEO de Microsoft, y para muchos, el culpable de que Microsoft haya intentado renovarse demasiado tarde.

¿Quién tendrá la razón?

¿A qué le apuesta Microsoft?

- Videojuegos. Con el Proyecto Natal, para jugar videojuegos sólo con el movimiento de las manos, sin el uso de controles.

- Telefonía Celular. Desde el año 2000 ha lanzado varios celulares sin éxito. Hoy le apuesta a la marca KIN.

- Con el Windows Phone 7 espera dar batalla a Nokia, Google e incluso a la comunidad Linux.

- Lectores de libros digitales. Microsoft no se cansará de decir que fue el pionero en proponer dispositivos como el Kindle y el iPad, desde el 2000. Su nueva apuesta es Gizmodo.

- Office 2010. La suite del Word, Excel, Power Point y Outlook (entre muchas otras monerías) intentará crear un ecosistema virtual alrededor de Hotmail y su mensajero