Continúa la reacción en los mercados internacionales en línea con una mayor incertidumbre sobre el impacto económico global. Los principales índices accionarios en Europa y EU reflejan ajustes históricos.

En México, el IPyC se ubicó al inicio de la jornada de ayer en niveles no observados desde el 2011, alrededor de las 35,300 unidades. El tipo de cambio spot cotiza en niveles cercanos a los 22 pesos por dólar.

Cabe mencionar que el impacto sobre el mercado doméstico, también se explicará por la desaceleración en otras economías, como en Asia, Europa y Estados Unidos (EU), debido a las medidas de contingencia para evitar, en lo posible, la mayor propagación del coronavirus.

Estimamos que la volatilidad continuará en los próximos días hasta no conocer noticias positivas en torno a este evento, así como mayores estímulos monetarios o fiscales por parte de las instituciones gubernamentales.

Al momento de este análisis, la Reserva Federal comunicó un mayor apoyo en las compras de instrumentos gubernamentales de largo plazo, y con ello otorgar de mayor liquidez en los mercados.

Del mismo modo, autoridades mexicanas han hecho uso de sus herramientas de política monetaria no convencional a través de coberturas cambiarias, con el fin de dar cierta estabilidad a la posición monetaria relativa entre México y EU.

Con base en este escenario, recomendamos tomar posiciones gradualmente en una muestra de emisoras que consideramos no reflejarían una afectación directa en sus fundamentales por la coyuntura actual, y que podrían ser defensivas por un desempeño operativo sólido o la generación de ingresos en dólares.

Uno de los sectores que proyectamos, sería beneficiado del escenario actual, es consumo frecuente.

Tal es el caso de Walmart México (clave de cotización: WALMEX); aun en un año de bajo crecimiento económico, puede mantener alzas en ventas mismas tiendas por arriba del promedio del sector, favorecida de su posición de liderazgo, operación multiformato y presencia en toda la República Mexicana.

Mantiene solidez financiera sin estar apalancada y con baja exposición al tipo de cambio.

El principal riesgo que se enfrentaría es un mayor esparcimiento del coronavirus en México, que llevaría al paro de actividades y comercios.

A pesar de llegar a este entorno, consideramos que la empresa puede seguir siendo defensiva.

Actualmente, ya esperamos que se muestre beneficio por las compras de pánico que se empiezan a incrementar.

Además, la empresa ha invertido de manera importante en su operación omnicanal, haciendo más eficientes los tiempos de entrega y contando con un catálogo extendido en línea, lo que será favorable en caso de un impacto mayor a nivel doméstico por el coronavirus. Toda la inversión que se ha hecho en productividad le permitirá, aun en un escenario adverso, por lo menos mantener estabilidad en sus márgenes de rentabilidad.

Otra opción atractiva es el caso de las fibras con exposición al segmento industrial, las cuales reflejan una importante proporción de ingresos dolarizados en el portafolio y que, bajo el tipo de cambio actual, incrementarían sus resultados en moneda nacional.

No debemos descartar el riesgo de que las ocupaciones de estos activos fluctúen la baja, debido a posibles paros operacionales en clientes con alta dependencia de proveedores extranjeros.

Un caso interesante es el sector asegurador, particularmente el automotriz, en donde encontramos a Quálitas (clave de cotización: Q), empresa dominante en este mercado con más de 4 millones de unidades aseguradas y que, bajo el escenario actual, podría mostrar un importante control en costos de siniestralidad, debido a una menor exposición vehicular.

Otros sectores como el de telecomunicaciones podrían mostrar solidez en las operaciones a pesar de establecerse un escenario agresivo de contingencia en nuestro país.

Sin duda, la volatilidad en los mercados internacionales continuará, pero esto también representará oportunidades atractivas de corto y mediano plazos para los inversionistas.