Las autoridades económicas mundiales están más distraídas en resolver la crisis fiscal que viven, sin tomar en cuenta el impacto que les está generando el cambio climático y los fenómenos naturales. Este es uno de los 50 mayores riesgos identificados por unos 1,000 empresarios globales consultados por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

Y es uno de los que más han llamado mi atención, tras reportar el informe.

El impacto que tendría la falta de agua en la agricultura y ganadería, en la oferta de alimentos y la inflación, obviamente nos pegaría a todos. La falta de agua, es un claro ejemplo del cambio climático y la falta de previsión del hombre.

Ricos, pobres, profesionistas, obreros, mexicanos o suecos. El agua, nada más, fue en el origen de la civilización, la razón del hombre nómada. Y se encuentra ubicada, en el radar anual de riesgos globales, entre los que podrían motivar movilizaciones de tipo social que en el extremo, impulsarían guerras territoriales.

La advertencia no es menor, si son economistas, ecologistas, asesores financieros de aseguradoras y consultores de industriales, los que están proyectando la posibilidad de que un desastre natural irrumpa y tome por sorpresa, sin recursos, a los endeudados gobiernos. Esto, prevén, podría pasar antes de que termine la década en curso.

Cambió eje de crecimiento mundial

Lo mismo que cuando se fragmentó la Pangea, para originar los continentes tal como los conocemos ahora, ha sido la mega crisis financiera mundial que sigue latente desde el 2008, no obstante los esfuerzos del FMI y la OCDE para situar su magnitud, por debajo de la Gran Depresión del 2008.

En menos de dos semanas, varios organismos internacionales han dicho con todas sus palabras: La crisis mundial persiste. Con más agravantes: Gobiernos endeudados, mercados con liquidez excesiva, alto desempleo y movilizaciones sociales; es un riesgo más, advertido en el radar de los industriales. Ellos, los del WEF lo llaman, la tormenta perfecta.

Aquí, en teoría es poco lo que podría preocuparse México, quien desde el 2006 se ha ocupado de asegurarse con bonos catastróficos y garantías externas que otorgarían recursos al gobierno en caso de que suceda un terremoto de amplias magnitudes o una inundación extrema. La garantía es por dinero. La tarea es la prevención.

El Informe sobre riesgos globales 2013, en su octava edición fue presentado hace una semana, y será uno de los documentos que discutirán los líderes globales asistentes al Foro de Davos que arranca en dos días.

Morir por una gripa

El Foro de Davos se ha extendido desde hace años hacia muchas disciplinas que en un extremo u otro, terminan por tener un impacto económico.

Así que en el apartado de ciencias, los inversionistas consultados por el WEF detectaron la resistencia de los virus y bacterias a los antibióticos y antivirales.

No es un mito. Según el WEF, la irresponsabilidad en el uso excesivo de antibióticos y el no completar tratamientos para acabar con las bacterias, ha alimentado por años a los bichos, dotándoles de resistencias a los medicamentos.

El riesgo, que podría presentarse antes de que termine la década, es que la ciencia no avance a la rapidez que están mutando las bacterias. Y que regrese el momento, como me explicó el pediatra de mi bebé, que una gripa se convierta en la epidemia del siglo XXI.

Podemos creerlo, o no. El riesgo es real según el radar de los hombres de dinero que mueven al planeta. La resistencia de los médicos a recetar antibióticos y antivirales para enfermedades menores no es una moda. La tarea de las autoridades es invertir en ciencia e investigación, para tratar de ganarles la carrera a los virus y bacterias que están fortaleciéndose.

El problema, es que las autoridades desvían este principio y prefieren exigir las recetas médicas para fiscalizar mejor a los médicos cautivos. En vez de tomar con seriedad la advertencia y verificar que la prescripción corresponde a una necesidad real.

Cisnes negros

Los satélites son uno de los cisnes negros , identificados por los inversionistas si no se asumen medidas diplomáticas dirigidas.

Podrían ser objetivos de un conflicto entre países, víctimas de una tormenta geomagnética o quedar en medio de una colisión cósmica.

De presentarse, tendrían impacto negativo en las operaciones financieras, comunicaciones de telefonía celular, internet, actividad bancaria, industria médica, científica y de emergencia.

Otro, cisne negro, créanlo o no, es la confirmación de vida extraterrestre. Con las ventajas y riesgos que podría implicar.

Para tener más información sobre el resto de los riesgos, o darle seguimiento a las discusiones sobre estos temas, pueden ver, en tiempo real y con diferidas en la página web del WEF, cuya dirección es www.weforum.org