La presentación del Paquete Económico 2019 significó una espléndida oportunidad para ver el verdadero alcance de los anuncios de la administración del Presidente López Obrador a partir del pasado 1 de diciembre, y antes, cuando aún no era gobierno. En mi colaboración de la semana pasada, mencioné que de acuerdo con algunos postulados o comentarios que ha hecho el Presidente de la República, bien podría caer en la concepción de neoliberal, aún cuando él se ha dedicado a criticar y desvirtuar todo lo realizado durante los últimos 36 años, período de la historia económica de nuestro país a la que él ha insistido en describir como neoliberalismo. 

Hay que decir que el Paquete Económico 2019 fue bien recibido por la mayoría de los analistas, sobre todo porque se inscribe dentro del concepto de disciplina fiscal, que es como dije la semana pasada, una de las características centrales de eso que, por insistencia, muchos llaman neoliberalismo. El paquete económico propuesto por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se traduciría en un superavit primario de 1% como proporción del PIB, el mejor desempeño en este balance presupuestal desde el 2008, cuando se registró un superavit primario de 1.8% como proporción del PIB.

Desde mi punto de vista, el gobierno federal está siendo optimista en cuanto al tipo de cambio al cierre de 2019, que estima será de 20.0 pesos por dólar, mientras que la propia SHCP menciona en los Criterios Generales de Política Económica que se estima ligeramente será menor a los 20.3 pesos por dólar que esperaban los analistas en la encuesta del Banco de México previa a la presentación del Paquete Económico 2019. En el mismo sentido, el crecimiento en los ingresos tributarios, de 3.7% en términos reales, es un poco optimista si tomamos en cuenta que se prevé un crecimiento de la economía de 2.0% y que en este paquete no hay incremento en la carga tributaria para los contribuyentes.

Ahora bien, en este contexto resulta oportuno recordar que el Presidente López Obrador ha ofrecido de manera consistente una tasa de crecimiento del PIB de 4.0% en promedio durante su sexenio, así que sí en el primer año de gobierno solo se crece al 2.0%, tendrá que ser más creativo para los siguientes cinco años y lograr que la economía crezca al 4.4% anual, para que al cierre de su administración pueda afirmar que durante su gestión, el PIB creció en 4.0% en promedio. Desde ahora se antoja difícil que logre esa promesa.

Destaca sin duda el incremento sustancial al presupuesto de Petróleos Mexicanos, presupuesto dentro del que destacan 1,869 millones de pesos para “Desarrollar los estudios necesarios para

definir la configuración para la construcción de una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco. Asimismo, incluye 48,200 millones de pesos para la etapa de construcción, durante el ejercicio 2019, de esa refinería. Se trata desde mi punto de vista de un optimismo desmedido, particularmente porque se estarían destinando los primeros recursos para definir la configuración de la refinería en suelo tabasqueño, lo que incluye complejos procesos de ingeniería, en su etapa de diseño. Así que mi pronóstico es que seguramente se ejercerán los casi 2,000 millones de pesos para los estudios y se ejerzan un proporción reducida de los 48,000 millones de pesos para la construcción.

Esto sirve de muestra para señalar que si bien el Paquete Económico 2019 es muy razonable y que tranquilizó a muchos, habrá que dar seguimiento al ejercicio del presupuesto particularmente en el primer trimestre, para tener una mejor idea de si lo planteado al Congreso de la Unión se traducirá en un resultado en las finanzas públicas que inscriba a México en una nueva ruta de desarrollo o simplemente se trató de una propuesta demasiado optimista.

*El autor es economista.

Twitter: @GerardoFloresR

Gerardo Flores Ramírez

Experto en telecomunicaciones

Ímpetu Económico