El INEGI dio a conocer el crecimiento del PIB durante el segundo trimestre del año: 4.1% a tasa anual, poco menor que el del primer trimestre, que fue de 4.5 por ciento. Con la información del primer semestre y las expectativas de una desaceleración durante el segundo semestre, se espera que la economía mexicana se expanda durante este año en alrededor de 4 por ciento. No mal para como está la economía mundial estos días, con la economía estadounidense experimentando muy bajo crecimiento, la zona euro a punto de caer nuevamente en recesión, China, India y Brasil en franca desaceleración, etcétera. No mal pero no suficiente dados los enormes rezagos que hay en México, particularmente, en materia de combate a la pobreza y la consolidación de una clase media vigorosa que sustente un dinámico mercado interno.

Este año celebraremos el décimo aniversario del Grupo Huatusco de Economistas. Éste tuvo su origen durante una comida en el Club France a la cual convocó Javier Beristaín Iturbide y a la que asistimos, además de Javier, Silvano Espíndola, Emilio Ocampo, Ricardo Samaniego, Ignacio Trigueros y yo. El propósito de tal reunión fue para platicar, de manera informal, el porqué del mediocre desempeño de la economía mexicana, el porqué las muy bajas tasas de crecimiento económico.

En esa reunión decidimos organizar un seminario que reuniera a varios economistas, casi 60, para tratar de contestar la pregunta ¿por qué México no crece?, título de ese seminario que se llevó a cabo en el 2003 en la ciudad de Huatusco, en Veracruz. Desde entonces se han organizado otros ocho seminarios en Huatusco, más cuatro sesiones extraordinarias en el DF, habiendo reunido a casi 200 economistas y uno que otro no economista.

A lo largo de todos estos seminarios, se han tratado muchos temas, todos ellos, ligados a tratar de contestar la pregunta ¿por qué México no crece? Entre los temas que se han estudiado, destacan la debilidad estructural de las finanzas públicas, la ineficiencia del mercado laboral, la educación y la salud, pobreza, la iniquidad en la distribución del ingreso, seguridad social, el sistema financiero mexicano, la falta de competencia en sectores claves de la economía, el comercio exterior, la crisis financiera internacional, la deficiente definición y protección de los derechos privados de propiedad, infraestructura, el sector de energía (petróleo y electricidad) y muchos otros más.

En este décimo seminario, que se llevará a cabo en Huatusco, los temas que se tratarán se centran en temas de seguridad social, destacando los retos en materia fiscal, tanto en su vertiente tributaria como en el ejercicio del gasto público, el reto en el combate a la pobreza y el problema de las pensiones.

Han pasado 10 años desde ese primer seminario y la economía mexicana sigue sin crecer. En esta década, la tasa promedio de crecimiento económico ha sido de sólo 2.5%, lo que representa que, en términos del PIB por habitante, éste no ha aumentado prácticamente. Un desempeño por demás mediocre.

El reto para el próximo gobierno es generar las condiciones para que la economía crezca a tasas más elevadas y de manera sostenida. Ahí están todas esas reformas que se han mencionado reiteradamente pero que no se han materializado: la fiscal, la laboral, la energética, la de telecomunicaciones, la educativa, la judicial, etcétera. Y la pregunta relevante es si los diferentes partidos políticos representados en el Congreso de la Unión van a cooperar para aprobar todas estas reformas o continuarán con la actitud mezquina que los ha caracterizado. Ya veremos.

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