En el mercado de los commodities agrícolas el 2011 será recordado sin duda por los altos precios y su elevada volatilidad. En dicho año, el índice de precios agrícolas que reporta el Banco Mundial, que incluye bebidas, alimentos y materias primas creció 22.9% con relación al 2010. Así, en términos reales, el indicador alcanzó su nivel más alto desde la década de los 70.

En particular, el índice de precios de las bebidas (café, cocoa y té) tuvo un crecimiento anual de 14.3%, el de los alimentos (granos, grasas y aceites, carnes, azúcar y otros) aumentó 23.5% y el de las materias primas (algodón, maderas y otros) 24.7 por ciento.

Lo anterior, a pesar de la significativa reducción que los precios mostraron durante la segunda mitad del 2011, como resultado de la desaceleración del crecimiento económico global y los choques en la oferta que afectaron la disponibilidad de los productos, principalmente de los granos.

En el mismo sentido, ante la expectativa de un menor crecimiento de la economía mundial en el 2012 (2.5 contra 2.7% en el 2011), además de otros factores, se prevé que los precios de los productos agrícolas continúen disminuyendo, aunque a un ritmo menor durante el año que recientemente comenzó.

Así, de acuerdo con las Expectativas Económicas Mundiales: Incertidumbre y Vulnerabilidad dadas a conocer el pasado 18 de enero por el Banco Mundial, con la mejora de las condiciones de oferta, se prevé que los precios agrícolas disminuyan 11.5% en el 2012. El organismo internacional estima que los precios de las bebidas se reduzcan 12% (café 17%, cocoa 11% y té 4%), de los alimentos 10.5% (maíz 12%, trigo 9%, arroz 6% y soya 16%) y de las materias primas 11.6 por ciento.

Algunos supuestos que apuntalan estas perspectivas son que los precios de los energéticos y los fertilizantes registren disminuciones moderadas; que las perspectivas de oferta durante el ciclo agrícola 2011/12 mejoren, y que no ocurran respuestas de política similares a las del 2008, como las restricciones a las exportaciones.

De esta forma, los precios agrícolas se mantendrán muy sensibles a los factores de la oferta y la demanda, en un entorno económico global que, aunque con previsiones moderadas, es incierto.

*Darío Gaucín es especialista en la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]