Los pedazos de papel de reportero, son la gloria. Cuando le hablan en la madrugada y le dicen: tienes dónde anotar’’ o sales y vas’’. El receptor de la llamada, se siente como cuando una exnovia, que nos voto e intentamos busca después. No como ellas, que soportan a un burro e ignorante, pero dicen con mucho orgullo: es mi viejo reportero’’.

Nada que un ser humano no pueda realizar. A qué vamos. Porque también hay algo que presumir, cuando los hijos dicen lo mismo. Ese, día nos despertó el teléfono. Nos contaron excelentes datos, una fuente verídica, sostenible e imposible de desmentir, pero no escribimos libros.

Aunque uno sabe los riesgos. El hilo más delgado de todo el proceso periodístico, que todos hacen con tanta dignidad, va contra uno y ni modo hay que buscar trabajo.

Al otro día, le pueden decir a uno: te vas.

Y ni modo. La maleta siempre esta lista.

Hoy en el escrito del Economista, creo que aparecerá una nota, sobre la corrupción de ellos. Los poderosos de Presidencia de la República y PGR, de quienes no hay nombre, porque existe, una investigación en curso.

Ustedes son las mejores personas.

¿Cuenten los años de las muertes de Ramón Martín Huerta, Juan Camilo Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos, el fiscal antidrogas y Francisco Blake Mora?

Si esa empresa estaba cargo de todo eso, pues creo, por lo mínimo tendría que ser investigada a fondo y no por la PGR que solo dice existe una averiguación previa.

Coincidencias. Es ahí, donde estoy espantado. Porque puede ser algo sin valor. Que creo a veces, no hay la capacidad para decirlo.

Si sale la nota en El Economista diario, que no entenderán el todo, pero vamos a pensar en serio. Los datos los tienen en el escrito.

Para que les cuento lo que saldrá.

Se llaman, Eduardo Leris y José Martínez, ellos grandes amigos de Genaro García

Luna, el responsable de la bronca de Florence Cassez.

COMMODATO

Florence Cassez. Es un tema, pero que flojera.

Mejor esperamos al 21 de marzo y ya.