El fin de semana leí en un periódico de circulación nacional una declaración del coordinador de los diputados del Partido Acción Nacional, en el sentido de que su bancada estaría lista de cara al inicio del segundo período ordinario del presente año legislativo, para corregir el rumbo de la economía. Se trata desde luego de un desplante político.

Se trata de un desplante meramente político, pues sin explicar cuál es, según su opinión, el rumbo incorrecto que sigue nuestra economía, sólo se limitó a mencionar que su grupo parlamentario llega con el mejor ánimo de trabajar y aprobar un salario digno para los trabajadores de México y a referirse a un par de reformas en particular. El que piense que el Congreso puede aprobar un salario digno para los trabajadores, así como así, es un signo de confusión sobre cuál es su papel como legislador o un signo de que en el PAN ahora toman como referencia el enfoque económico de Cristina Kirchner, por citar sólo alguno de esos iluminados latinoamericanos que creen que el Estado por sí solo puede resolver los desafíos que enfrentan las personas y sus familias.

Sin duda hay muchos desafíos que atender en nuestro país, pero para contribuir a que haya salarios más dignos, tenemos que colaborar desde el Congreso para lograr que en México exista un andamiaje legal e institucional que permita que los distintos sectores de la economía funcionen mejor, eso generará mayores tasas de crecimiento, que se traducen en más empleos y mejores salarios. Resolverlo al revés, es decir, primero subir los salarios, sólo nos producirá un periodo relativamente corto de mayor bienestar, seguido de períodos de inestabilidad, generalmente más largos.

Por lo pronto, las reformas que se aprobaron en el periodo 2013-2014 colocaron a México en mucho mejor posición no sólo para poder crecer a mejores tasas en el mediano y largo plazos, sino que, como se ha visto en los últimos meses, para también enfrentar mejor el complicado entorno económico internacional, que ante la caída significativa de los precios del petróleo y de otras materias primas, la desaceleración de la economía china y el aumento en las tasas de interés en Estados Unidos, ha ocasionado que el inicio del 2016 haya resultado bastante movido en comparación con otros años.

Algunos indicadores que permiten ver las cosas con una óptica muy distinta a aquélla con la que ve el coordinador de los diputados del PAN son 1.8 millones de empleos formales más en diciembre del 2015 frente a diciembre del 2012; el crecimiento de 19% en las ventas de automóviles en el 2015; el mayor crecimiento desde el 2000; el incremento en las ventas del comercio al menudeo, que a noviembre del 2015 habían crecido a 5.7% real anual; el crecimiento de 7.5% real para el 2015 en las ventas de la ANTAD o que en noviembre, los ingresos del sector servicios se hayan incrementado en 9%, el mejor registro para un noviembre en la historia de este indicador.

En paralelo, la Secretaría de Educación trabaja en acciones que permitirán una transformación muy importante en nuestro sistema educativo, como el incremento sin precedentes en el número de escuelas de tiempo completo o el incremento en los recursos para la formación continua de los docentes.

En materia de infraestructura, en energía por ejemplo, la CFE tiene en marcha un plan que incluye 26 proyectos de construcción de gasoductos, que representan una inversión total de cerca de 15,000 millones de dólares, de esos, cuatro ya están en construcción y 13 ya están en fase de desarrollo. Después mencionaré otros ejemplos. Vamos por buen rumbo, no sé a dónde quieran virar los diputados del PAN.

*El autor es senador de la República.