Frente a su verdadero equipo -los delegados de las secretarías en las 32 entidades federativas, no los policías federales que protagonizan el escándalo más reciente de la administración calderonista-, Felipe Calderón Hinojosa abrió su juego: mostró a su favorito.

Originalmente, el programa del Encuentro Nacional de Delegados Federales -que tuvo lugar el pasado viernes 13 en las instalaciones del Centro Banamex- sólo contemplaba las exposiciones del Ejecutivo Federal y del secretario de Gobernación, José Francisco Blake, quien en su calidad de jefe del gabinete marcaría las directrices de conducta para los últimos 18 meses del sexenio. Pero Calderón Hinojosa y los dos integrantes del gabinete que le son más cercanos en términos afectivos -la canciller Patricia Espinosa y los secretarios Ernesto Cordero Arroyo, de Hacienda, y Bruno Ferrari, de Economía- recién habían retornado de una gira que los llevó a Nueva York y Washington DC a principios de la semana pasada. Vino entonces el cambio: sólo hablarían el Presidente y Cordero ante los mandos medios y superiores.

La reunión, en el sentido estricto, resultó un hito: nunca antes los representantes del gobierno federal habían sido convocados a una reunión de trabajo para coordinar objetivos y estrategias. Somos un equipo , definió el Presidente, y debemos actuar así, como un solo equipo que tiene una meta: servir a México y a los mexicanos .

Un equipo que se alista al último tercio de la faena. Y que si es necesario -ambas metáforas deportivas fueron expuestas por el Ejecutivo Federal- se jugará todo en los últimos dos minutos para alcanzar la victoria. En sentido estricto, estos servidores públicos son el Ejército calderonista que peleará la batalla definitiva. Calderón Hinojosa les pidió que jueguen a fondo y que se entreguen sin miedo, con todo el corazón por servir a México en este último cuarto, que será el definitivo de la transformación del país .

Antes, Cordero Arroyo había presentado al Primer Mandatario las conclusiones de la reunión. Su discurso y el de su jefe eran uno solo, dicho en dos partes, y cuyo eje se resume en la siguiente línea-ancla: en los 10 años que han estado en el poder, las administraciones panistas han obtenido logros importantes, por lo que es necesario que sean conocidos con amplitud y profundidad por la ciudadanía. Del dicho a los hechos; directo y sin escalas: el Secretario de Hacienda estuvo antier en Monterrey para advertir abiertamente y sin matices sobre el riesgo de que estos logros se vean truncados en el 2012.

Es importante refrendar la Presidencia de la República en el 2012 , sostuvo el Secretario de Hacienda, quien con precisión milimétrica cumple con el plan diseñado en Los Pinos, y desde ahora y hasta el 15 de agosto cumplirá la segunda fase de su lanzamiento como candidato presidencial. Será después de que acabe de negociar el Presupuesto 2012 con gobernadores y legisladores federales que Cordero Arroyo entre a la fase final, que culminará el 20 de noviembre, cuando está fechada su salida del gabinete. En paralelo, desde Los Pinos se impulsa el consenso entre los presidenciables del gabinete -Cordero, Javier Lozano, Heriberto Félix y Alonso Lujambio- para que sólo uno de ellos se inscriba a la interna panista. Pasando estas aduanas, al Secretario de Hacienda sólo le restaría vencer a Josefina Vázquez Mota para enarbolar la bandera de la continuidad del calderonismo.

¿CORRESPONSABLES?

Para sensibilizar sobre los compromisos internacionales anticorrupción suscritos por el Estado mexicano y promover la adopción de mejores prácticas de ética, integridad y autorregulación que permitan prevenir el soborno y el fraude , la Secretaría de la Función Pública (SFP) impartió un taller de tres días a 130 líderes empresariales. La dependencia que encabeza Salvador Vega Casillas dedicó buena parte de sus esfuerzos institucionales de las semanas recientes para ganar aliados, entre el llamado tercer sector , para la aprobación de las iniciativas anticorrupción y ahora trata de posicionar el liderazgo de la SFP en el combate a funcionarios deshonestos, empresarios evasores y delincuentes de cuello blanco, de cara a la próxima Presidencia de México del G-20. Un trabajo cuesta arriba, pues a media semana se difundió el reporte del Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno de Transparencia Mexicana, en el que se materializa que la sociedad no percibe dónde se ha combatido la corrupción con eficiencia y en qué aspectos se ha empeorado. Quizá por eso, Vega Casillas ha enfatizado en su discurso que los trámites del gobierno federal que fueron medidos por la encuesta tienen buenos resultados, a diferencia de los trámites estatales que han empeorado, además de que son ¡400 % más corruptos que los trámites federales!

Un giro en el discurso calderonista: la corrupción no está en las dependencias federales y habrá tolerancia cero contra los funcionarios deshonestos. Así lo instruyó el presidente Calderón también el pasado viernes 13 a los delegados.

No toleraré la más mínima falta a la honestidad que los mexicanos les han confiado. Ni un acto de corrupción será permitido. Y no sólo eso. Les pido que denuncien, así sea a sus propios compañeros o amigos, actos de corrupción en licitaciones, en compras, en apoyos . (Por cierto: Vega Casillas estuvo este fin de semana en Puerto Príncipe para acudir -con la representación presidencial- a la unción de Michel Martelly como nuevo Presidente de Haití).