Entre la cúpula panista, las diferencias alcanzaron su clímax hace tres meses, tras de lo ocurrido en la boda del gobernador del Estado de México que se distinguió por sus altos contrastes: la familia de la novia bulliciosa y alegre, por un lado y enfrente, los invitados de Eruviel Ávila, con sus tres hijos y la pareja presidencial en lugares privilegiados.

Casi todos priistas, media docena de comunicadores y sólo dos líderes de oposición: el entonces representante del PAN en el INE, Francisco Gárate Chapa y Ernesto Cordero. Unos días después, el jefe nacional del PAN recibió un reporte detallado, aunque sesgado de ese evento (que Gárate generó originalmente para Santiago Creel) y ahora confirmó lo que desde entonces sospechaba: el legislador, gracias al jefe Emilio Gamboa, pudo conquistar la gracia presidencial por sus posturas favorables a Los Pinos sobre la polémica del espionaje con Pegasus y la elección de Coahuila.

Los calderonistas cada vez son menos. Cordero, al igual que Roberto Gil, ha demostrado que se cuece aparte. Bien dijo antier el presidente Enrique Peña Nieto en su mensaje del Quinto Informe: unos son rivales, otros los enemigos. Y en Los Pinos no hay lugar a confusiones o extravíos en la defensa del presente, sobre todo ante la incertidumbre del corto plazo.

¿La cada vez más probable cancelación del TLCAN o el futuro de los dreamers, si Donald Trump deroga el DACA? Los asuntos que involucran a Luis Videgaray han pasado a segundo plano y ahora mismo la negociación presupuestal será la prueba de fuego de José Antonio Meade.

La disputa por Coahuila frustró cualquier posibilidad de diálogo de la actual dirigencia panista con el alto mando peñista, que si no perdona las bravatas de Ricardo Anaya, los exabruptos de Fernando Herrera y Marko Cortés, tampoco.

Por las maniobras de Gamboa, la bancada panista quedó al borde de la ruptura.

Después de su unción, Cordero Arroyo utilizó las redes sociales para ofrecer su versión de los hechos a sus (todavía) correligionarios. Hemos aguantado para no lastimar más al partido, pero el trato que hemos recibido es indigno, están siendo injustos con nosotros , se oye la voz del presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Alta en un track que dura cinco minutos y que llegó por WhatsApp a líderes panistas de todo el país.

Entre la cúpula blanquiazul habían trascendido el ultimátum que el líder de la bancada priista había impuesto a sus contrapartes para elegir al presidente de la Mesa Directiva del Senado. Anaya, por conducto de Herrera, propuso dividir la estancia en dos periodos semestrales, que serían cubiertos por Laura Rojas y Adriana Dávila. Ambas legisladoras, según esa versión, fueron rechazadas por Gamboa. ¿Por radicales? En cualquier caso, el priista impuso un plazo que venció sin que el PAN hiciera una contrapropuesta.

Gamboa sugirió algunos nombres y Herrera se los guardó, no los quiso compartir con el grupo porque lo que en realidad quería es que se perdiera la Mesa Directiva ante el PRI para negociar la presidencia de la Jucopo, que era lo que realmente le interesaba , reveló Cordero, quien además insistió en que junto otros integrantes de la bancada advirtieron de las fallas de esa postura.

El exsecretario de Hacienda del calderonismo ya había avanzado en la construcción del acuerdo político que lo llevada a presidir el Senado y se declaró listo para un respaldo unánime. Pero Herrera con el despotismo que lo caracteriza , dijo Cordero ni siquiera llevó esa propuesta a instancias superiores.

El ejercicio de su legítimo derecho tiene a Cordero con un pie fuera del PAN.

Con la conciencia tranquila, sin embargo, no quiere dejar una mala impresión entre sus todavía compañeros, sobre todo porque Anaya ha endilgado la más reciente escaramuza al interior del PAN al intento gubernamental de aprobar fast track la unción de Raúl Cervantes como fiscal general de la República.

Y recuerda que hace tres años, cuando Anaya coordinaba a la bancada panista en San Lázaro, se aprobaron las leyes reglamentarias de la reforma constitucional que creó el nuevo Sistema de Justicia Penal. En Diputados se validó el pase automático (de acuerdo con el 12 transitorio de la reforma) pero el presidente de la Comisión de Justicia del Senado léase Roberto Gil detuvo tal despropósito.

Un jefe nacional del PAN (Gustavo Madero) ya destituyó a Cordero de sus cargos. ¿Anaya cargará con el peso de expulsar a los traidores? En el blanquiazul, sostuvo el nuevo líder del Senado, hay un tufo autócrata y represor, Si no estás de acuerdo con Anaya, estás en contra de él... Y entonces se presiona, se amenaza y se coarta la participación política (...) Puede ser que termine con nuestra militancia. Nos dolerá en el alma, porque el PAN es nuestra vida, pero ni modo, tenemos la conciencia tranquila. No somos traidores , definió.

Complicado, el arranque del último año de la LXIII Legislatura del Congreso observa a la izquierda y a la derecha con sendas divisiones, lo que dificultará el desahogo de la agenda legislativa, que tiene al Mando Mixto Policial, Ley de Seguridad Interior y al robo de hidrocarburos como temas torales, aunque podría eventualmente avanzar una propuesta para modificar el Sistema de Justicia Penal.

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