Al arranque del segundo año del sexenio de ­Andrés Manuel López Obrador, en los sectores oficiales brotó un moderado optimismo. La curva de aprendizaje había llegado a un punto de estabilidad, como lo mostraban las condiciones macroeconómicas.

La ofensiva de las calificadoras, exacerbada por las medidas radicales —la cancelación del NAIM en Texcoco y el anuncio de los megaproyectos de infraestructura, entre los que destacan el Tren Maya y el aeropuerto internacional de Santa Lucía— ofuscaron a los críticos de la Cuarta Transformación e impidieron una valoración correcta de la situación económica: inflación baja y estable, salario mínimo creciente, crecimiento moderado del PIB y del empleo formal, disminución en el corto plazo de las tasas de interés...

Al cierre del 2019, la amplia volatilidad en los mercados era la principal amenaza para la tenue tendencia de crecimiento de la economía mexicana. Al arranque del 2020, el objetivo de mediano plazo de la administración lopezobradorista es generar las condiciones propicias para atraer inversiones.

Un sector del empresariado y de la clase política sigue sin creer en las previsiones de la Oficina de la Presidencia y de la Secretaría de Hacienda, a pesar de las señales claras, respecto de la responsabilidad fiscal y la estabilidad macroeconómica comprometidas por la 4T.

El manejo oportuno de los pasivos financieros del ­gobierno —al cierre del 2019 se logró cubrir 58% de las necesidades de financiamiento externo para el 2020 por un monto de 2,300 millones de dólares, junto con un manejo de pasivos por 1,500 millones de dólares con tasas en mínimos históricos para cualquier emisión, apenas hace unos días— y las oportunidades derivadas del T-MEC tampoco les parecen señales favorables.

A partir de lo que ocurrió con la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la CNDH, existe la creencia extendida sobre una autonomía amenazada, para organismos como el INE, el INAI, el Ifetel y el Banco de México.

Las autoridades federales están claras que el crecimiento de largo plazo de la economía mexicana ha sido bajo en comparación con otros países de renta media. Y que a nivel global, la participación de la inversión pública permanece relativamente baja. Reconocen que desde el 2010, la inversión pública ha disminuido drásticamente y ahora la inversión privada es casi siete veces superior. (La inversión física promedia 21.5% del PIB y oscila alrededor de ese nivel desde hace casi 20 años).

Si la meta es propiciar un incremento de la inversión hacia la segunda mitad del sexenio lopezobradorista, ¿qué hará la 4T para impulsarla y apoyar el desarrollo de infraestructura? Abrir un abanico de opciones —de acuerdo con lo planteado en días recientes por el secretario Arturo Herrera— que contempla: revisar y agilizar permisos, autorizaciones y dictámenes requeridos por el marco legal vigente; trabajar con socios para invertir conjuntamente a fin de garantizar la sostenibilidad financiera de los grandes proyectos; facilitar concesiones públicas y revisar la política de promoción de inversiones en actividades estratégicas como las relacionadas con el sector energético.

¿Del dicho al hecho? Herrera ha referido un plan de inversiones para el primer trimestre del 2020. Éste incluye un primer paquete de 10 proyectos financiados con recursos federales de un presupuesto total de casi 30,000 millones de pesos, la aplicación a tiempo del presupuesto carretero (del que 76% está comprometido desde el 15 de diciembre); coinversiones con entidades federativas de siete proyectos ya en marcha, y el otorgamiento de siete concesiones públicas, por 22,000 millones pesos ya en curso.

De la incertidumbre, a la suspicacia... el secretario de Hacienda ha enfatizado que el gobierno federal está en busca de oportunidades de inversión públicas y con el sector privado en el sector energético... Pero los empresarios no creen.

Efectos secundarios

¿ENSAYOS? Los pastores de las bancadas del PAN, ­Mauricio Kuri, y del MC, Samuel García, se han erigido en dos de los parlamentarios del bloque opositor con más actividad en las redes sociales. Ambos —dicen en la Cámara alta— han construido una plataforma digital que aprovecharán en el 2021. ¿Será?

EXPIACIONES. Casi dos meses después del escándalo, la directiva del ITAM volverá a reunirse con los alumnos, para dar seguimiento al cúmulo de quejas contra la planta de profesores y alumnos. El rector Arturo Fernández ordenó cesar a media docena de profesores y podrá sentarse en la mesa, aunque enfrenta el mismo número de demandas por despidos injustificados.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.