No es un secreto que los precios de los commodities agrícolas se encuentran en niveles históricamente altos. Sin embargo, en la penúltima semana de junio se ha observado también una corrección a la baja en los mismos, debido principalmente a una expectativa de mejores cosechas en Estados Unidos.

En particular, entre el 10 de junio y el 20 de junio los precios del maíz pasaron de su máximo histórico de 334 dólares por tonelada a 299 dólares por tonelada; una disminución de 10% en 10 días.

Aunque hay quien se preocupa por el nivel de los precios, los ministros de agricultura de los países de mayor influencia económica internacional, mejor conocidos como el G-20, están profundamente ocupados en mitigar la volatilidad de los precios.

Así, en la reunión de noviembre del 2010, los líderes de estas naciones encargaron a organizaciones internacionales como la FAO, FMI, OCDE y el Banco Mundial, entre otros, desarrollar opciones para mitigar y administrar los riesgos asociados con la volatilidad de precios de los alimentos y otros commodities agrícolas, sin distorsionar el comportamiento de los mercados y en última instancia, buscando proteger a los más vulnerables.

Como resultado de esta colaboración, el pasado 21 de junio, el presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, anunció un nuevo instrumento de gestión del riesgo por 4,000 millones de dólares para proteger a los agricultores, productores de alimentos y consumidores de los países en desarrollo frente a la inestabilidad del precio de los alimentos.

De acuerdo con el comunicado, este producto busca mejorar el acceso a los instrumentos de cobertura, con lo cual se buscaría blindar a consumidores y productores de productos básicos agropecuarios de la inestabilidad de los precios en productos tales como trigo, azúcar, cacao, leche, ganado en pie, maíz, soya y arroz.

Además, el Presidente del grupo del Banco Mundial mencionó que con esta herramienta se fortalecería la posición crediticia de sus beneficiarios y con ello se ampliaría su acceso al financiamiento.

Sin duda alguna, ésta es una gran noticia para economías en desarrollo como la mexicana. Productores, consumidores y autoridades, debemos apresurarnos en encontrar la manera de acceder a los beneficios de este programa. Es necesario.

Edgar Torres Garrido es director de Análisis Económico y Consultoría de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]