Cuando parecía que la economía mexicana avanzaba con el viento a favor, bajo el optimismo del mercado y con una ganancia en competitividad respecto a China, llegó el dato del PIB de Estados Unidos al cuarto trimestre para darnos una cubetada de agua fría. ¡Una contracción! ¡La primera desde el año 2007!

Por más que los analistas financieros tratan de matizar que el inesperado resultado del PIB estadounidense pudo haber sido peor, dado el contexto de incertidumbre por las elecciones presidenciales y la discusión del fiscal Cliff el resultado arroja un prietito en el arroz para México.

Por la tarde, escuché que el catedrático del CIDE, Raúl Feliz, explicaba que el resultado tendría un impacto en el promedio del PIB estadounidense y más. Dijo que era previsible la persistencia de un débil desempeño para el primer trimestre de este año.

Entonces, habría que volver a hacer cuentas acerca de México y las expectativas para 2013. Por que si los buenos augurios sobre nuestra economía, traían una carga importante de optimismo y confianza en que EU aceleraría nuestra demanda, pues habrá que matizar el supuesto.

De acuerdo con el director del Centro de Investigación en Economías y Negocios del ITESM, José Luis de la Cruz, la verdadera relevancia de la cifra no radica en su valor, sino en las causas que han provocado está marcada desaceleración.

En su opinión, la tendencia de crecimiento se ha roto y hoy la economía estadounidense presenta un nuevo factor de incertidumbre. Si entrará en una nueva recesión o si por el contrario volverá a la senda de crecimiento.

El martes, el economista en jefe de Barclays para México, Marco Oviedo, afirmó que la fortaleza del desempeño mexicano podría soportar un deterioro del contexto internacional. Ojalá que sus escenarios hayan contemplado la eventualidad de una contracción de EU en el último trimestre del año pasado.

Y más aún. Confío que el equipo económico del presidente de México, tendrá a sus estrategas operando para tratar de incluir en las iniciativas de reforma fiscal y energética, los elementos que puedan ir cortando el cordón que por años ha mantenido a nuestro ciclo económico como el espejo del estadounidense. Esto tras conocerse el dato del PIB estadounidense.

Según Barclays, la economía mexicana crecerá a un ritmo de 3.5% este año. Además hay 15 corredurías y consultorías financieras que esperan un crecimiento del PIB mexicano por arriba de la meta oficial, de 3.5%, según el ConsensusForecast de FocusEconomics.

O J A L Á ¡Ojalá!