Lord Acton nos advirtió: “El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.” México vive un momento crítico conforme los tres poderes se alinean bajo un solo mando perpetuando y agravando la corrupción y minando el Estado de Derecho.

Los equilibrios están desapareciendo conforme los poderes se entrelazan para eliminar cualquier contrapeso. Hay una sola orden y un solo deseo: alinearse para cumplir los caprichos de un solo hombre. No importa a qué precio, no importa que todo se ponga en riesgo.

Al asumir su cargo, estos servidores públicos juraron cumplir y hacer cumplir la Constitución, esa a la que hoy desconocen e interpretan según el capricho de quien da todas las órdenes. Diversas organizaciones integradas por juristas, abogados y jueces han expresado su enorme preocupación por la decisión de extender el periodo del presidente de la Corte pues, en caso de proceder, esta arbitrariedad marcaría un precedente muy peligroso.

Esta imposición representa una “abierta violación a los preceptos establecidos en el Artículo 97, que establece que el período del Presidente de la Corte es de cuatro años improrrogables y lo eligen sus pares, los ministros, y no los legisladores”.

En pocas palabras, hoy buscan imponer dos años más al titular del Poder Judicial y mañana querrán imponer seis años más al titular del Poder Ejecutivo. De ahí la urgencia de que la oposición gane la mayoría en el Congreso el próximo 6 de junio pues ese sería el único contrapeso para evitar que dos poderes (y un tercero en disputa) acaben destruyendo nuestra frágil democracia e imponiendo la agenda oscura socialista del Foro de Sao Paulo que se esconde detrás de todas estas artimañas.

La Constitución es un muro de contención para impedir que se instaure una dictadura. Si los primeros obligados a respetarla y hacerla valer, la desconocen, entonces los ciudadanos quedamos completamente a la deriva y a expensas de cualquier abuso y arbitrariedad pues no habrá poder ni ley que nos proteja.

En casos como este es oportuno recordar la advertencia del abogado peruano Enrique Ghersi cuando nos alerta diciendo que, “el problema en América Latina es que, en muchos casos, la ley no sirve para limitar el poder de quien gobierna sino para reflejar ese poder.”

Los mexicanos estamos en un riesgo enorme mientras no elijamos representantes que puedan dar una batalla real en el Congreso para valer y hacer valer nuestra Carta Magna. Necesitamos salir a votar masivamente por la oposición (alianza Va por México) para rebasar la compra de votos y los posibles fraudes que operen quienes se aferran a permanecer en el poder para destruir a México.

Aún estamos a tiempo de impedirlo. Hagamos la tarea de convencer al menos a 5 indecisos de votar conscientemente para que la Constitución y México prevalezcan. De estas próximas elecciones dependerá buena parte de nuestro futuro.

Twitter: @armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.

Lee más de este autor