En la ciudad, el espacio público es tejido conector y ámbito de encuentro, convivencia y cohesión social. Está integrado por calles, plazas, jardines, parques, áreas deportivas y culturales, y por estaciones de transporte colectivo (incluyendo vehículos: espacio público en movimiento). Su disponibilidad, calidad y equipamiento determinan productividad y competitividad, belleza, armonía y atractivo, calidad de vida, y vida cívica, además de representar identidad y sentido de pertenencia. El espacio público mitiga desigualdades al ofrecer dignidad ciudadana y opciones públicas a quienes carecen de ellas en la esfera privada (recreación, cultura, movilidad, libre tránsito, vida peatonal estimulante, accesibilidad, deporte, seguridad, orden y legalidad, experiencia estética). El espacio público revela diáfanamente los valores cívicos de una sociedad, así como las verdaderas virtudes o vicios de sus instituciones de gobierno. Para ser relevante, la Constitución CDMX debe plantear inexcusablemente la revaloración, rescate, ampliación y gobernanza del espacio público, estableciendo una Autoridad del Espacio Público con presupuesto y facultades reales de desarrollo, regulación y gestión. Deben incluir contención y reversión del ambulantaje (discernible de mercados populares tradicionales legítimos), que es vector de degradación y privatización ilegal, además de expresión palmaria de corrupción, elusión fiscal, perversiones corporativas de gobierno, destrucción de empleos formales, y caldo para el robo de energía, piratería, insalubridad y delincuencia. La gobernanza del espacio público debe asumir la prohibición de bloqueos deliberados de vialidades primarias, regulación de manifestaciones para evitar atropello a derechos de terceros, e impedir el ocultamiento de rostros encubridor de vandalismo y criminalidad.

Es exigible que la Constitución CDMX garantice el desarrollo sostenible de nuestra urbe en torno a aspectos geofísicos, territoriales y ecológicos torales. El primero es su peculiar hidrología, que demanda instituciones eficientes en el contexto de una estrecha coordinación a escala del Valle o Cuenca de México, con planes a largo plazo de calidad y cobertura en el servicio público de agua potable, medición y garantía de calidad bebible en el agua de la red, minimización de pérdidas y alta eficiencia física, drenaje y prevención de inundaciones, recarga de acuíferos y mitigación de hundimientos, almacenamiento y regulación de escurrimientos, rescate de cuerpos lacustres en Xochimilco y Tláhuac, tratamiento y reuso de aguas residuales, importaciones de cuencas externas, inversión, financiamiento, tarifas no manipulables políticamente, subsidios focalizados y transparentes, y alianzas público privadas.

El segundo es la Zona de Conservación Ecológica y las Áreas Naturales Protegidas (Xochimilco, Tláhuac, Ajusco medio y alto, Desierto de los Leones, Sierra de Guadalupe, Sierra de Santa Catarina), que requieren un esquema específico de gobernanza, con una Línea Verde infranqueable para el desarrollo urbano y obviamente un sistema de ordenamiento, monitoreo y vigilancia policial especializado. El tercero es la calidad del aire, que debe ser asegurada por un organismo técnico autónomo en alianza con entidades académicas, que opere y desarrolle la red de monitoreo atmosférico, audite el sistema de verificación vehicular, promueva nuevas normas de emisiones, mantenga actualizado el inventario de emisiones, defina políticas y tecnologías, y asuma liderazgo en mecanismos de coordinación metropolitana. El cuarto es la gestión de los residuos urbanos, vía su aprovechamiento energético y el reciclaje obligatorio de envases y empaques.

El quinto es la minimización de vulnerabilidades ante desastres naturales, lo que conlleva Planes Públicos de Contingencia ante desastres (sismo, inundación, caída de taludes, deslaves, colapso por fallas geológicas o cavidades, derrumbes, erupción volcánica, escasez de agua, terrorismo); un Instituto de Seguridad en Construcciones que expida normas y procedimientos de inspección y demolición de inmuebles riesgosos, y planeación y de infraestructura de protección y adaptación al cambio climático.