Las formas y el fondo delimitan las estrategias de los punteros en la carrera del 2018. En el PRI, prestos a la batalla definitiva , apostarán por la unidad sumisa y el camuflaje de una candidatura ciudadana para consentir el mandato de Los Pinos. En Morena, con itinerarios oblicuos, seleccionarán a aquellos que acompañarán a Andrés Manuel López Obrador en su tercer intento por alcanzar la Presidencia.

¿Y la democracia interna? Los documentos básicos de esas formaciones políticas contemplan consultas a la base , pero a estas alturas de la contienda, ni siquiera en el PAN que tras la depuración de su padrón tiene 250,000 militantes con plenos derechos está dispuesto a una aventura incierta, por más que Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle presionen a Ricardo Anaya.

La fórmula priista perpetúa y perfecciona el tapadismo, que en el siglo XXI adoptará la figura del ciudadano simpatizante . Si las encuestas ubicaran al tricolor en una mejor posición, sin duda otro gallo cantaría, pero un inapelable tercer lugar a 11 meses de la cita electoral del año próximo deja poco espacio a cualquier afán de empoderamiento de la militancia.

Todo lo contrario: el nuevo estatuto priista otorgará poderes plenos al presidente del CEN para designar a los integrantes de la Comisión Política Permanente, la Comisión Nacional de Procesos Internos que a semejanza del INE tendrá 11 asientos y la Comisión Nacional para la Postulación de Candidaturas. Formalmente estas instancias definirán el método para nominar al abanderado presidencial y conducirán el proceso interno.

En Morena comienzan dos semanas críticas: el próximo 3 de septiembre expira el plazo para que los militantes de otros partidos se adhieran al Acuerdo Nacional o, en caso contrario, asuman las consecuencias. Para entonces ya se habrán levantado las mediciones demoscópicas que definirán a los candidatos de esta formación izquierdista.

Hasta el pasado viernes 11, los aspirantes a las coordinaciones de organización en las 16 delegaciones y la CDMX, una especie de precandidatos, podían acogerse a la figura del consenso para esquivar las encuestas que aplicará la estructura partidista. Las negociaciones fracasaron, a excepción de Álvaro Obregón, donde la senadora petista Layda Sansores tiene asegurada la postulación... a menos que López Obrador propusiera un externo para la medición.

Antier, los consejeros de Morena en la CDMX validaron las ternas. Por la jefatura de Gobierno van Claudia Sheinbaum, Martí Batres y Ricardo Monreal, quienes ahora intensificarán la promoción de su imagen.

La prisa induce al descuido. Y de acuerdo a mediciones levantadas durante los últimos dos fines de semana, en la CDMX se colocaría como primera fuerza política, al concitar las simpatías de uno de cada tres votantes; mientras que el PRD registra 20% de las intenciones del voto y la disputa por el tercer lugar tendría como protagonistas al PAN y al PRI. Esas mismas encuestas ubican a Sheinbaum como la aspirante mejor posicionada, aunque excluyeron al senador Mario Delgado.

Hace dos meses, la delegada de Tlalpan intensificó la promoción de su proyecto, tras de su homóloga en Miguel Hidalgo, Xóchitl Gálvez, la mejor prospecto del PAN, públicamente reconociera que es la mejor calificada para gobernar la capital. Antes se había formado un bloque de delegados en el que, además, participan Pablo Moctezuma, de Azcapotzalco; Avelino Méndez, de Xochimilco, y Ricardo Salgado, de Tláhuac. Justo en esa delegación arrancó La Ciudad que soñamos, una serie de foros con la participación de académicos y líderes de OSC, sobre los problemas en la megaurbe.

Batres Guadarrama, por su parte, presentó hace cinco días su propuesta para gobernar ante representantes vecinales y líderes de organismos de la sociedad civil. Monreal, en el fondo de las mediciones. Hace tres meses, el jefe delegacional en Cuauhtémoc desplegó una pauta en redes sociales para socializar su propuesta de gobierno. El proyecto 2.5 como lo bautizó el político zacatecano busca integrar una la visión de largo plazo, pero de pronto inicio , con una lógica metropolitana y megalopolitana para atender las demandas sociales. Una propuesta que articula desde hace dos años y que ha sido encapsulada en un libro, cuyo lanzamiento formal ocurrió.

Sheinbaum está al frente de los sondeos y eso acusan los operadores morrealistas debe acreditarse a un equipo de comunicadores en el que estarían Hugo Scherer y JJ Rendón. Los promotores de la estrategia digital de la delegada en Tlalpan están en Miami, pero tienen nexos con Colombia y Venezuela , acusan otros aspirantes a la candidatura de Morena en la CDMX. El equipo monrealista tiene como figuras centrales al exsecretario de Turismo local, Alejandro Rojas Díaz Durán, y al asambleísta Néstor Núñez López, hijo del actual gobernador de Tabasco. En la promoción de su imagen participa el empresario chiapaneco, David E. León Romero, exvocero del PVEM, mientras que su comunicación digital está dirigida por el creativo mexiguayo (regio por adopción, aunque uruguayo de nacimiento) Germán Gabarrot.

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