El Artículo 25 de nuestra Constitución establece que el Estado debe velar por la estabilidad de las finanzas públicas y a su vez generar condiciones favorables para el crecimiento económico y el empleo; sin embargo, no se tiene, con toda claridad, un órgano que se encargue de esta importante tarea. A pesar de que es cierto que instituciones como la SHCP y el Banco de México juegan un rol primordial en el mantenimiento de las finanzas públicas sanas de nuestro país, es necesario reconocer la necesidad que existe de tener un órgano técnico, consultivo y del más alto nivel, cuya principal tarea sea velar por la estabilidad y la promoción de un crecimiento económico inclusivo en México.

En aras de alcanzar este objetivo, esta semana presentaré, ante la Cámara de Diputados, la iniciativa con proyecto de decreto por la que se expide la ley que crea el Consejo Hacendario de la Federación. Este consejo contará con las siguientes características: 1) deberá estar adscrito a la Cámara de Diputados; 2) deberá ser un órgano con autonomía técnica, funcional y presupuestal en el ejercicio de sus atribuciones, y 3) deberá estar compuesto por ciudadanos que poseen conocimientos técnicos y especializados, así como las más altas credenciales académicas y de experiencia en la materia.

La necesidad que tiene México de instaurar un Consejo Hacendario es innegable e incluso evidente para varios organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la OCDE y el Banco Mundial. En el 2015, el FMI hizo un análisis de la política macroeconómica y fiscal de México y reconoció que, a pesar del complejo entorno económico mundial al cual se enfrentaba, nuestro país se distinguía por ser una economía que repetía constantemente buenas prácticas económicas. No obstante, aseguró que eran necesarios más y mejores controles, como aquellos previstos por este tipo de órganos técnicos.

Distintos estudios han revelado que las naciones que no cuentan con este tipo de controles tienden a incrementar de manera desmedida su gasto. Sin embargo, en caso contrario, países como España, Portugal, Francia, Reino Unido, Perú, Colombia y Chile, mismos que han logrado instaurar consejos de esta naturaleza en su marco institucional, han mejorado considerablemente sus perfiles de deuda y de equilibrio presupuestal.

Ahora, entorno a mi propuesta, el Consejo Hacendario de la Federación deberá cumplir al menos con tres funciones clave para asegurar su efectividad. Primero, deberá asumir toda tarea que, actualmente, tenga encomendada el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas; segundo, deberá realizar el análisis y la evaluación de la Ley de Ingresos y del Presupuesto de Egresos, así como de las propuestas legislativas, previas a su aprobación; esto con el objetivo no solamente de cuantificar su impacto presupuestal, sino de determinar las consecuencias macroeconómicas en el mediano y largo plazo, y, tercero, deberá monitorear la regla fiscal vigente, emitiendo reportes y recomendando a su vez si ésta se debe endurecer o flexibilizar.

Sin duda, México atraviesa un contexto nacional muy complicado, algo que ha sido denominado por el gobierno actual como un cambio de régimen. Desafortunadamente, las primeras decisiones de política pública han ocasionado un fuerte golpe en la confianza que tienen los inversionistas, desacelerando a su vez el crecimiento económico y la generación de empleos. Es por eso que estoy convencida que estamos en el momento oportuno para la creación de un consejo de esta naturaleza. Si escuchamos las recomendaciones de los expertos, las y los diputados, independientemente del color partidista, estaremos fortaleciendo las instituciones mexicanas y, además, contribuyendo decididamente al crecimiento económico con estabilidad e inclusión.

¡Hasta nuestro próximo encuentro!

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.