La caída de 5% en la Inversión Fija Bruta en el 2019 fue la mayor contracción en 10 años y este desempeño ha sido uno de los principales determinantes del estancamiento económico. La inversión reacciona principalmente a la confianza, la cual se ha venido deteriorando con este gobierno. Y parece ser que en este año están empeñados en superar esa contracción. Basta con algunos ejemplos recientes que van en contra de lograr un clima de certeza y favorable para invertir.

1. Constellation Brands, la cervecera que comercializa las marcas Modelo y Corona en EU está construyendo una planta en Mexicali. La Semarnat ha dicho que ésta absorberá una gran cantidad de agua afectando la zona. La empresa ha demostrado técnicamente que ése no es el caso. López Obrador criticó que debieron de haber considerado el sureste para la planta. El gobierno resolvió que se debe realizar una consulta pública respecto a construirla en Mexicali. Mayor absurdo no puede haber. ¿Qué certeza puede tener el inversionista extranjero si mediante una pantomima se toma la decisión de aceptar una inversión de una planta? Inaudito.

2. Pemex está disputando con Talos Energy desarrollar el megayacimiento de crudo Zama. Desde el 2015, en la primera ronda petrolera, Talos ganó la licitación del contrato sobre Zama, para ser desarrollado en conjunto con Pemex mediante un acuerdo de división que no se ha dado. Pemex quiere explotar el campo sin Talos, argumentando que tiene mejor capacidad operativa. ¿Puede un inversionista extranjero tener confianza cuando no se respeta un contrato?

3. Moisés Kalach fue pieza clave por parte del sector privado para negociar el T-MEC. En su carta de renuncia para seguir encabezando el cuarto de junto dijo que el gobierno actual “no ha sabido valorar el talento de tan significativo equipo institucional”. Kalach tiene una gran credibilidad con los sectores privados de EU y Canadá por lo que su declaración causó recelo.

4. Hace un par de semanas en este espacio critiqué el etiquetado frontal de octágonos que se pretende imponer sobre los productos. Recién un tribunal revocó la suspensión temporal lograda por la Concamin contra el nuevo etiquetado. Son las sentencias del desacreditado Poder Judicial las que crean incertidumbre afectando a la inversión.

En un tema relacionado con el etiquetado, argumentaba yo que, para mejorar el problema de salud pública, habría que prohibir los puestos de fritangas. Pero hay más. ¿Por qué no exigir un etiquetado calorífico y de azúcar a las imaginativas bebidas que ofrece Starbucks? Esos brebajes tienen al menos 600 calorías y su cantidad de azúcar es un promotor de la diabetes.

Si bien el objetivo del Consejo Coordinador Empresarial es ser conciliador y no confrontar al gobierno, debería alzar una voz más enérgica sobre las acciones que están inhibiendo la inversión. El sector privado necesita cerrar filas de manera decidida para frenar los abusos gubernamentales y mejorar el panorama para invertir.

Federico Rubli Kaiser

Economista

Revista IMEF

Economista egresado del ITAM. Cuenta con Maestría y estudios de doctorado en teoría y política monetaria, y finanzas y comercio internacionales. Columnista de El Economista. Ha sido asesor de la Junta de Gobierno del Banxico, Director de Vinculación Institucional, Director de Relaciones Externas y Coordinador de la Oficina del Gobernador, Gerente de Relaciones Externas, Gerente de Análisis Macrofinanciero, Subgerente de Análisis Macroeconómico, Subgerente de Economía Internacional y Analista.

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