La decisión y el decreto respectivo con el que el presidente Andrés Manuel López Obrador se compromete a no condonar el pago de impuestos es un pronunciamiento político que rompe y desaparece una política pública que se realizó en los últimos 18 años.

Termina con una perversidad de algunos empresarios que calculan sus inversiones sobre la base de los “ahorros” que tendrán por la condonación de impuestos.

En el pasado reciente se aplicó una política pública con la que cada seis años algunos beneficiarios esperaban una condonación de impuestos.

La jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Margarita Ríos-Farjat me explica por qué sí se necesitaba la emisión del decreto presidencial.

Se trata —dice— de un pronunciamiento político que deja claro que ya no se continuará con la práctica que en los últimos dos sexenios llevó a condonar alrededor de 400,000 millones de pesos.

A la Secretaría de Hacienda le sirve —apunta la funcionaria— porque, las declaraciones de algunos sectores empresariales casi, casi estaban esperando la condonación.

Y cuando el gobierno no dice nada, ante una política pública que se venía desarrollando en los últimos 18 años, los beneficiarios esperan que suceda otra vez, o están ajustando sus expectativas de crecimiento de inversión y demás, a esa medida.

Lo que firmó el presidente de la República tiene lectura de, política pública, de política y jurídica. Y en las tres tiene contenido y no hay que restárselo. El punto central es si son válidas o no son válidas las condonaciones de impuestos para fomentar la inversión. Ése es el debate de fondo. Ése es el debate ideológico.

Lo que no es válido decir es que el decreto es inválido, porque pues no lo es. Tiene un contenido de política pública, tiene un contenido de política y tiene un contenido jurídico porque el Presidente se constriñe, a no conceder condonaciones.

No es un decreto para promocionarse mediáticamente —concluye Ríos-Farjat—, es para fijar un posicionamiento que rompe con una expectativa que ya se venía generando desde el 2000, que arraigó en el 2006 y que de acuerdo con los números que presentó el SAT en días pasados, desbordó ya en el 2012.

Celestinos y la CRE

Ayer le comenté en este espacio el tránsito institucional que se registró en la primera sesión del pleno de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) que encabeza Guillermo García Alcocer, en la que la gran mayoría de los asuntos se votaron a favor, a contracorriente de lo que se esperaba.

Sin duda, la primera prueba fue superada por el equipo del órgano regulador.

Sin embargo, también se registraron algunas acciones que van más allá de lo anecdótico.

Le cuento que en esa primera reunión de trabajo, en la que participaron los nuevos comisionados designados por el presidente de la República, el único comisionado que votó en contra de algunos asuntos fue José Alberto Celestinos. Votó en contra de tres temas relativos a Pemex.

Al final de la sesión dijo que estudiará la “mal denominada asimetría, porque creo que su nombre correcto es desventaja para Petróleos Mexicanos” y dijo que se reunirá con la gente de Pemex para analizar el tema.

Sobre tal posición vale la pena señalar tres cosas:

1.- En todo el mundo, la regulación asimétrica se aplica cuando hay un actor dominante en el mercado que se trate.

En este caso, es evidente que Pemex es un actor dominante puesto que hasta hace muy poco era el único que participaba en el sector energético mexicano.

Para permitir que otros participen en las actividades de la industria, es necesario aplicar la regulación asimétrica, a fin de permitir competencia y a la larga, un mejor entorno en el sector energético.

2.- Con quien debe analizar el asunto es con la CRE, no con Pemex, porque éste, es uno de sus regulados.

Si va a revisarlo con Pemex, es como si fuera a consultar al equipo de alguna petrolera privada para formarse una opinión de cierto tema que le afecta directamente.

3.- Parece que el comisionado no tiene ni idea de dónde está trabajando; no sabe que el regulado tiene que ser neutral con todos los participantes, incluido Pemex.

Esto último también queda en evidencia con el hecho de que informó que se ha reunido con la secretaria de Energía, Rocío Nahle, para dar cauce y seguimiento a la refinería Dos Bocas. Solicitó que “con carácter prioritario se considere mi participación permanente en el proyecto (de la Refinería de Dos Bocas) toda vez que a partir del anuncio oficial del pasado 9 de mayo, la titular de la Secretaría de Energía ha solicitado mi presencia en distintas reuniones de trabajo”.

Está claro que el comisionado no tiene una visión neutral como se demanda de un árbitro como la CRE, y que va a trabajar directamente para Pemex y para la Sener.

La Ley de Órganos Coordinados en Materia Energética, en su artículo 8, último párrafo, dice muy claramente que: “Los comisionados se abstendrán de desempeñar cualquier otro empleo, trabajo, cargo o comisión públicos o privados, con excepción de los académicos”.

La actitud del comisionado seguro le va a llevar a la CRE un montón de amparos y muy probablemente podrían fincarle responsabilidades administrativas. ¡A ver!

Atisbos

CHOCOLATES.- De manera clara y directa, el director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Guillermo Rosales, denuncia que tres gobernadores: Francisco Vega de Baja California, Francisco García Cabeza de Vaca, por Tamaulipas y José Rosas Aispuro por Durango están empujando una nueva regularización de autos “chuecos” o “chocolates”. Luego de 20 años y 20 procesos de regularización, en la zona fronteriza se está preparando una nueva regularización, en el contexto de las elecciones. ¿Lo permitirá el gobierno de la Cuarta Transformación? Veremos.

Marco A.Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.