Me parece que a estas alturas, a escasos tres días de que se concrete la votación en Washington para elegir al 11º Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), se están alineando las estrellas a favor de Agustín Carstens.

Y lo digo porque ha sucedido lo impensable, que es el hecho de que dos economías avanzadas, cuyo voto ponderado pesa de forma importante en el Directorio Ejecutivo del FMI, simpaticen con su candidatura. Se trata de Australia y Canadá.

Tras el anuncio de los ministros de economía de ambos países quedaron evidenciadas dos situaciones: que el supuesto compromiso del G8 de favorecer en la votación a la abogada francesa, Christiane Lagarde, no estaba escrito en piedra .

Fue Nicolás Sarkozy, presidente de Francia, quien públicamente pretendió comprometer a los países más poderosos del mundo para votar a favor de su candidata.

Que entre paréntesis sería la primer mujer en dirigir el FMI, y la primera abogada en asumir el cargo, pues desde hace 63 años, el organismo ha sido encabezado, como se supone, por economistas. (¿ Será que en Francia, para aliviar un dolor de estómago llaman a un abogado?)

Segundo. El mismo Sarkozy había dicho que Lagarde contaría con el apoyo de China. ¿Después de la declaración de Australia y Canadá le podemos creer?

Como habíamos conversado, los emergentes no suman en conjunto el 50% del voto ponderado del FMI necesario para llevar al triunfo a un candidato del grupo. Se requería la simpatía de algunas economías avanzadas para pensar que podría darse el relevo a favor del mexicano. Y ya se sumaron dos.

Por cierto, The Wall Street Journal difundió la semana pasada que Brasil podría otorgar el voto a favor de Carstens, mientras el diario digital argentino, InfoBae.com, difundió que China no votaría por Francia. De confirmarse, serían dos gigantes emergentes determinantes para la votación e intención de los demás emergentes a favor de Carstens. Ahí vamos.

Repito. Se están alineando las estrellas y confío que Carstens podría encabezar el primer relevo democrático del FMI.