Si Brasil hubiera cumplido su amenaza de denunciar el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) 55 en materia automotriz, habría sido una catástrofe para México.

El efecto habría sido equivalente al cierre de tres fábricas como la que tiene Honda en Guadalajara.

De ese tamaño pinta el dramático escenario del hubiera el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís, quien mantuvo un perfil no sólo bajo sino ausente durante las semanas en las que se registraron las tensas negociaciones entre los gobiernos de México y Brasil.

Brasil amenazó con eliminar el ACE 55 y México se vio obligado a renegociarlo, con tal de que no desapareciera

Aunque en la práctica quedó interrumpido el libre comercio entre ambos países y se impone un esquema de cupos -ésos sí, negociados-. Con ello, Brasil aplicó el freno de mano al dinamismo de la industria automotriz que opera en México, francamente superior al brasileño.

De los males, ?el menor: AMIA

El gobierno, a través del secretario de Economía, Bruno Ferrari, ha insistido en que lo más importante es que se salvó la existencia del ACE 55.

Que se acordó el regreso al libre comercio en un plazo de tres años y que la negociación de los topes se basó en el promedio de las exportaciones nacionales de los últimos tres años, incluido el mejor año que ha tenido México.

Y ahora, en calidad de coro, el dirigente del gremio de las armadoras refuerza y expresa que de los males, el menor.

La denuncia del ACE 55 por parte de Brasil habría generado un impacto catastrófico para México, dice aterrado.

México aceptó cuotas de exportación que interrumpen el dinámico crecimiento que venían observando y, prácticamente, las congela por un periodo de tres años.

En el 2011, el mejor que ha tenido México en exportaciones a Brasil, le vendió 2,400 millones de dólares.

A partir de la renegociación del ACE 55, México tendrá un cupo de 1,450 millones de dólares para el cierre de este 2012; y para el 2013 y el 2014 los topes serán de 1,560 millones y de 1,640 millones de dólares, respectivamente. A partir del 2015 Brasil aceptó retornar al libre mercado, como venía funcionando, lo que por los primeros años de operación benefició al país carioca.

México pierde el momentum

A pesar de que Solís prefiere ver el ángulo positivo de la renegociación del ACE 55, reconoce que al final México pierde el momentum de crecimiento que venía registrando.

Las exportaciones de la industria automotriz hacia Brasil venían creciendo con especial dinamismo.

En enero y febrero de éste año, el incremento venía siendo superior a 100% respecto de los mismos meses del 2010, que también fue un buen año para las exportaciones automotrices mexicanas.

El dirigente de la AMIA refiere en su diagnóstico que, mientras México aumentó su productividad, Brasil comenzó a perder competitividad.

En el caso de la industria mexicana, aunque varía de marca a marca, la productividad aumentó en promedio en 30 por ciento.

A Brasil, menciona Eduardo Solís, lo que le afecta no es el ACE 55, sino un problema estructural y monetario de apreciación cambiaria, que no se resolverá con la renegociación del ACE 55.

Y respecto de la posibilidad de que a la vuelta de los próximos tres años Brasil decida no respetar los compromisos que hoy está asumiendo, Solís reconoce que no hay ninguna garantía de que ello no ocurra.

Lo único que existe en el ACE 55 es la cláusula de denuncia para ambos países y continuará siendo una decisión del Ejecutivo.

Lo que hay que decir es que por lo pronto, México cedió en aras de mantener el ACE 55 y, su contraparte, Brasil, muy seguramente ya lo anotó con tinta sangre en su memoria para un futuro en el que probablemente requiera tomar nuevas ventajas. Al tiempo.

CUENTOS VERAS

Christian Cadenas hasta ahora sigue en calidad de interesado de saliva. Nadie, salvo el juez Felipe Consuelo ha visto el dinero que públicamente ha afirmado que tiene para la reestructura de Mexicana de Aviación. En días pasados, Tenedora K -representada por Jorge Gastelum- echó un balde de agua fría sobre los exaltados ánimos de quienes apoyan la propuesta verbal del inversionista. Con todas sus letras, dijo que comienza a desconfiar de Med Atlántica y que Cadenas lo ha dejado plantado. La cosa está que arde y no hay avance en ningún aspecto para echar a volar a Mexicana. Veremos.

Twitter: @marco_mares

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