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Yolanda Morales

La primera alarma sonó en el partido México – Italia. Despistada que es una, levanta el teléfono para pedir a los analistas financieros su opinión sobre el ingreso de los bonos mexicanos al índice de Citi, el World Government Bund Index (WGBI).

Somos el único país latinoamericano que pasó un estricto filtro para formar parte del índice mundial, lo que da certidumbre a toda operación de financiamiento que requiera el gobierno en el mercado.

Marqué el número de un analista que divagaba al escuchar mi nombre y mi petición de sus comentarios al respecto, cosa rara en él. De pronto escuché un apasionado grito de gol en la redacción donde me encuentro y en el auricular y entonces, entendí su distracción.

Él, me ofreció disculpas, puso la llamada en espera y retomó la comunicación para batear mis preguntas hasta la tarde. Supongo, que igual que yo, levanto la cara para ver la repetición de la jugada.

Con el fut en la boca

El viernes por la tarde, el mismo día que arrancó el Mundial de futbol, el ministro japonés Naoto Kan reconoció que su deuda pública es monumental y que podrían caer en una crisis para financiarla antes del 2015.

Estaba segura que habría un derrumbe de mercados. Si la amenaza griega y española cimbró los datos financieros del globo ¿qué no haría un anuncio tal emitido por la segunda economía del planeta?

Pues nada. Avances y máximos en las bolsas de Asia, impulsados por el dato del consumo en Estados Unidos.

Creo que no hubo resonancia suficiente para callar el guaca guaca del Mundial o ¡los inversionistas aman, comen y respiran futbol!

¡Hasta aquí!

El día de hoy, llegaron a la redacción dos reportes, uno del Deutsche Bank, sobre riesgos en mercados emergentes y el otro de Barclays Capital.

Ambos plagados de alusiones futboleras y hasta imágenes de un guardameta defendiendo su portería de varios balones.

Me parecen ambos de una creatividad superlativa, comunican creo, su intención de no quedarse fuera de la jugada mundialista y tratan de atrapar la atención de los lectores despistados que a una semana de haber arrancado la justa deportiva, creemos que alguien tiene algo más en la cabeza que el balón y los tacos del zapato deportivo.

El día de hoy, fueron dos reportes, uno del Deutsche Bank, sobre riesgos en mercados emergentes y el otro de Barclays Capital.

Ambos plagados de alusiones futboleras y hasta imágenes de un guardameta defendiendo su portería de varios balones.

Me parecen ambos de una creatividad superlativa, comunican creo, su intención de no quedarse fuera de la jugada mundialista y tratan de atrapar la atención de los lectores despistados que a una semana de haber arrancado la justa deportiva, creemos que alguien tiene algo más en la cabeza que el balón y los tacos del zapato deportivo.

No cabe duda que el Mundial de futbol no tiene fronteras, no distingue cargos ni empleos y que, a partir del 11 de junio, tendré que ajustar mis entrevistas y horarios de consulta a expertos, a partir de las 15:30 horas, cuando termina el último partido del día.

¡Gajes del oficio!