Las empresas de México y el resto del mundo hoy tienen en su mente un antes y un ahora. ¿A qué me refiero? Al compromiso que solían tener sus empleados previo a la debacle económica mundial sobre el que tienen ahora.

Antes del 2008, las empresas, incluyendo las pequeñas y medianas, tenían colaboradores más comprometidos, es decir, el porcentaje de personas que se ponía con gusto la camiseta de la compañía era mayor a la que lo hace hoy.

Un estudio de Hewitt Associates que incluye datos de México, reveló que en el primer trimestre del 2010 los niveles de compromiso de los empleados experimentaron la baja más marcada de los últimos 15 años .

¿Las empresas ya se habrán dado cuenta de esto? De acuerdo con el estudio, hasta antes de 2008, año en que inició la crisis económica, 50% de las empresas veían incrementarse el nivel de compromiso de sus empleados en cuatro puntos porcentuales o más de un año al otro, y únicamente 15% de las firmas encuestadas vieron disminuciones.

Pero, agrega Hewitt Associates, en los últimos dos años el porcentaje de empresas con bajas en el nivel de compromiso aumentó de 15% a entre 25 y 30%. ¿Les suena familiar?

Gravedad

La falta de compromiso es grave en cualquier organización. Estamos hablando de productividad, servicio al cliente, calidad en los productos, el cumplimiento cabal de las responsabilidades asignadas al puesto, entre otros.

Cada uno de estos rubros se ven afectados cuando el colaborador ya no está comprometido. Si bien le va a la compañía éste realiza lo esencial en su puesto, pero hay quienes ni eso.

El costo de la falta de compromiso es alto, aseguró Hewitt Associates. Estudios de la firma revelan que en más de 7,000 organizaciones cada empleado no comprometido puede costarle a las empresas un promedio de US$10,000 dólares (unos 131,300 pesos mexicanos) en ganancias anuales, hablando de firmas medianas o grandes. Ahora: se imaginan lo que le representa a una pequeña o micro empresa, que en proporción no tiene recursos mas que para sus obligaciones esenciales.

Hacer algo

Pero detectarlo no basta. Hay compañías, en especial las grandes, que se dedicaron a hacer algo al respecto, muchas de ellas sin resultado. A pesar de los esfuerzos realizados para mejorar el nivel de motivación de los empleados para contribuir a la organización, las acciones no siempre han sido exitosas debido a factores entre los que destacan los inadecuados enfoques de solución y el alto nivel de desencanto que la crisis ha dejado como secuela entre los empleados , destacó Alejandra Ramírez, Directora de Consultoría en Talento y Organización de Hewitt México.

Han sido momentos difíciles, se han tenido que quitar prestaciones o congelar plazas, salarios y otros beneficios, sin embargo, como lo sugiere Hewitt, este es el momento para pensar creativamente en soluciones que fomenten los impulsores de compromiso.

¿Realmente estamos conscientes de estos factores de pérdidas en ingresos en las empresas mexicanas?

No es un menor consumo o una mala estrategia de mercadotecnia, tal vez lo que le sucede a tu firma es que tus empleados no están comprometidos con su labor.

¿Qué vas a hacer?